Con el accidente que ocasionó el domingo el fiscal antidrogras, Marcos Alcaraz, quedó demostrado cómo los trámites administrativos avanzan de forma diferente cuando se trata de fiscales y cuando de ciudadanos comunes.

Por ejemplo, Nelson Molas Centurión, quien el 26 de mayo protagonizó un accidente en San Lorenzo en el que atropelló a una niña de seis años que cruzó la calle de forma imprudente, recuperó su vehículo casi un mes después. El fiscal Alcaraz, obtuvo su rodado horas después del accidente.

La diferencia se nota no solo en las facilidades para recuperar su camioneta, sino también en la condescendencia que da entre colegas en cuanto a las imputaciones, iniciar procesos de investigación que puedan conducir a procesos penales y arriesgar el cargo que ostentan.

Se puso en tela de juicio el trabajo de la fiscal Francisca Gómez, que estuvo a cargo de los primeros hechos de la investigación, quien demoró tres horas para llegar hasta la Comisaría 3 de Luque para estar presente durante la prueba del alcotest que dio positivo con 0,12 mg/l. El resultado, según los entendidos, podría haber sido mayor si la toma se realizaba antes.

A pesar de que los medios de comunicación ya manejaban los resultados de la prueba del alcotest, la fiscal Gómez aseguró en todo momento que "estos tipos de resultados no se tienen al instante" y cuestionó como "la prensa" podía tenerlos y ella no. Tras sus declaraciones ambiguas en los medios, Gomez fue reemplazada.

El caso pasó a manos del fiscal Federico Leguizamón, quien al igual que su colega demostró poco interés en realizar las diligencias para que la imputación se diera ayer. Leguizamón con calma, en entrevista con los medios, aseguró que se interiorizaría sobre el caso para saber qué determinación tomar.

El accidente que protagonizó el fiscal Alcaraz ocurrió el domingo en zonas del Aeropuerto Silvio Petirossi. En el lugar, Jorge Nicolás Saucedo Martínez, de 41 años, falleció casi al instante.