El tercer domingo de junio se conmemora en Paraguay el Día del Padre. La Nación presenta la historia de tres hombres que supieron sortear diversas dificultades y sacar adelante a su familia. Ellos son ejemplos de valor y responsabilidad.

¿Quién es papá? Es aquel hombre a quien le debemos la vida, pero cuyo rol en la familia –el que pone las reglas, el más estricto o el que pasa más tiempo fuera de la casa– en ocasiones nos cuesta valorar. Lo cierto es que cada padre es fundamental para su familia e imprescindible para sus hijos, a presente y a futuro.

La Nación conversó con tres padres en cuyas historias se reflejan muchas otras. Ellos son don Antonio Benítez, papá de tres hijos y amante del fútbol, él utiliza esta pasión para ayudar a cientos de niños y adultos de escasos recursos de distintas localidades del país; Nelson Molas, padre de una pequeña de apenas un mes de vida y cuyo nombre trascendió hace días en los medios de prensa tras haber atropellado accidentalmente a una niña de seis años, a la que no dudo en socorrer y así salvarle la vida; don Mario Álvarez, quien a pesar de varias adversidades que debió atravesar junto a su familia, siempre supo cómo salir adelante gracias a la música, la poesía y al trabajo en la olería.

El “profe Tony”

Antonio Benítez, más conocido como “profe Tony”
Antonio Benítez, más conocido como “profe Tony”

A don Antonio Benítez lo conocen como el "profe Tony", por la labor que realiza desde los 17 años con los niños de varias escuelas de fútbol, que sueñan con convertirse en grandes promesas. Es lustrador de muebles de profesión, tiene tres hijos y está casado con doña Catalina Leguizamón. Es el creador de los premios "Arsenio Erico", otorgados a cientos de pequeños futbolistas destacados de todo el país.

Don Tony contó a La Nación que desde muy joven comenzó a ayudar, organizando torneos infantiles, ya que en aquellos años no existían las escuelas de fútbol. Año tras año, esta pasión se fue acrecentando, tan es así que actualmente cuenta con un programa en la emisora 102.5 de San Lorenzo, en el que combina el deporte con la solidaridad. "En uno de mis programas de radio se me acercó una señora y me habló del albergue del hospital Acosta Ñú, me contó de las necesidades de las personas que están en ese lugar y me dio la idea de utilizar el programa de radio para ayudarles", mencionó.

Don Tony cuenta que la primera vez que visitó el hospital fue durante una Noche Buena (2009), cuando a través de su programa "Música y Fútbol Infantil" recolectó víveres, ropas y panes de Navidad para obsequiar a la gente.

"Ese día me pasó algo muy peculiar, todos estaban felices con los regalos, excepto una señora. Me acerqué a ella y le pregunté qué le pasaba, me agradeció el gesto y me respondió que lo que más anhelaba era pasar la Navidad con su familia, pero que no podía regresar a su casa porque no tenía ni siquiera para su pasaje. Eso me hizo pensar y me vino a la cabeza la idea del miniaguinaldo solidario", cuenta.

Al año siguiente, ya con una meta firme, don Tony se puso en campaña y aparte de los víveres logró recaudar una importante cantidad de dinero que repartió en concepto de aguinaldo a los residentes del albergue. Este gesto se repite, año tras año, y hoy son más las personas que hacen su pequeño aporte y la cantidad de lo recaudado aumenta favorablemente.

La mayor satisfacción de don Tony es ayudar a los más necesitados y en este sentido agradece a su familia por el apoyo que le brinda en cada proyecto. "Dios me dio el don de ayudar. Me satisface ver sonreír a las personas, eso me da la fuerza y el impulso para seguir luchando por ellas", finalizó el profe.

UN HOMBRE RESPONSABLE

Nelson Molas, un hombre y padre responsable
Nelson Molas, un hombre y padre responsable

El pasado 26 de mayo, toda la ciudadanía se hizo eco del lamentable accidente ocurrido en la avenida De la Victoria de San Lorenzo, en el que una pequeña de apenas seis años en un descuido de sus padres cruzó la calle sin ninguna precaución y fue atropellada accidentalmente por un vehículo que circulaba por dicha arteria.

Detrás de ese volante se encontraba Nelson Molas (29), cuyo automóvil impactó a la niña. Al ver lo ocurrido, no dudó un segundo para tirarse a la cuneta donde cayó la niña y rescatarla, incluso, su rápida acción le salvó la vida, aseguraron los médicos.

Nelson es papá de Samantha, de sólo un mes, y relató la difícil prueba que le tocó vivir, pero que con la ayuda de Dios tuvo un final feliz. "Yo soy cobrador, ese día, como todos, terminé mi trabajo, entre bromas me despedí de los muchachos, diciéndoles que debía retirarme porque tengo a dos mujeres esperándome en casa, sin tener idea de lo que estaba por ocurrir", aseguró.

Después de lo sucedido, Nelson relata que lo primero que le vino a la cabeza fue socorrer a la niña, ya que a pesar de haber frenado, no pudo impedir que ocurriera lo peor.

"Me bajé corriendo del auto y me tiré a la cuneta, el agua me alcanzaba hasta la rodilla porque acababa de llover. Alcé a la pequeña y le dije al papá que subiera al auto. Nos fuimos al hospital a bocinazos y logramos despejar el tráfico. Fue un momento muy difícil, no puedo describir todo lo que sentí en ese momento", reiteró.

Nelson no abandonó a la niña, estuvo todo el tiempo acompañando a los padres durante el periodo de internación. Ella ya fue dada de alta y se recupera favorablemente, mientras que Nelson asegura que el accidente le cambió la vida, pero que a raíz de ello, se ganó una hija del corazón.

EL POETA ARAI

Mario Álvarez, el “poeta arai”
Mario Álvarez, el “poeta arai”

Don Mario Álvarez es más conocido en su ciudad de Capiatá como "el poeta Arai". Comentó a La Nación que lleva el arte en la sangre, desde sus 15 años escribe poemas, ejecuta el arpa y la guitarra. Su primera poesía la escribió estando en el cuartel; vive hace 36 años con su amada compañera doña Rosa Vega, con quien tuvo cuatro hijos, Lourdes, Pablo, Celia y Milciades.

A pesar de los duros momentos que tuvo que atravesar, nunca tuvo motivos para dejarse vencer, sacó adelante a su familia trabajando en una olería, pero sin dejar de lado la música, que lo acompaña a donde vaya.

"Vivir de la música es difícil, siempre hice otras labores, pero sin abandonar mis sueños. El arte me dio grandes satisfacciones, como el haber grabado cuatro cedés, hice un videoclip y programas en radios comunitarias, eso ayudó a sacar adelante a mi familia, junto con los trabajos en la olería", sostuvo.

A raíz de una enfermedad, don Mario perdió la movilidad de la mano izquierda y ya no puede ejecutar sus instrumentos, sin embargo, él no pierde las esperanzas de actuar en un programa de televisión, es un sueño que aún tiene pendiente.