La Fiscalía imputó ayer a Elizabeth Vera González, de 39 años, quien es sindicada como la presunta autora del rapto de la beba de 2 meses del hospital distrital de la ciudad de Capiatá. La mujer fue capturada ayer a las 13:00 por agentes de la Policía Nacional tras realizar un rastreo en la compañía Mcal. López de la ciudad de Primero de Marzo del departamento de Cordillera. La sospechosa quedará recluida en el Buen Pastor a pedido de la Fiscalía hasta recibir las imposiciones de medida por el juzgado de turno.

Tras tomar la declaración a la mujer, el fiscal Blas Imas imputó a la sospechosa por los ilícitos de violación a normas de adopción, tráfico de menor y violación de la patria potestad. "Ahora vamos a continuar con el proceso y veremos qué es lo que el juzgado de turno decide con relación a este caso", puntualizó el agente fiscal.

Según informaron los oficiales de la Comisaría 8va., Elizabeth no mostró resistencia en el momento de la aprehensión y dijo en sus declaraciones a la Policía que "estuvo embarazada y que perdió a su bebé". Señaló además que "estaba apenada por lo que le pasó" y que fue esa la razón por la que se quiso adueñar de la menor.

El jueves de tarde de esta semana, Balvina Benítez Rodríguez, mamá de la menor robada, fue hasta el hospital de Capiatá a unos controles médicos con sus dos hijos y su beba. Fue cuando Elizabeth se acercó e intercambiaron algunos gestos de cortesía. La mujer admiró que su bebé ya esté grande, esto debido a que cuando Balvina tuvo a su pequeña la mujer también había visitado el nosocomio.

Según detalló Balvina a los afectivos de la Policía, ella debía ingresar al consultorio con sus dos hijos, momento en el que aprovechó Elizabeth para ofrecerse y hacerse cargo de la hija de meses. Dijo que como la mujer demostró mucha simpatía no sospechó que podría llevar a su niña. Entonces entregó a Elizabeth y fue cuando huyó del hospital y abordó un taxi para trasladarse a otro lugar.

Luego de la denuncia hecha por la mamá de la beba, la pequeña fue encontrada cerca de la medianoche del jueves, envuelta de unos finos paños, mojada y llorando. La menor estaba cerca de una casa abandonada, según señalaron testigos del barrio Salvador del Mundo de la ciudad de Capiatá.