Hace un mes, la Municipalidad de Asunción inició los trámites para despejar las veredas ocupadas por vendedores informales situados sobre la calle Quesada y los que están en la plaza Infante Rivarola. El abogado Roque Troche, director de la Policía Municipal, indicó que hace un mes se enviaron las primeras notificaciones a todos los ocupantes ilegales de las veredas y una semana después se remitió la segunda, informando que deben despejar la vía pública.

Como con ese trabajo llevan sustento a la casa, la Dirección del Área Social inició la negociación con los vendedores, a fin de buscar una salida mediante la reubicación de algunos y legalización de otros puestos, como los vendedores de comidas preelaboradas, puestos de diarios y también de las yuyeras. "Hay 2 tipos de vendedores: los que venden comidas, yuyos, diarios, que forman parte de la cultura y esto está protegido por ordenanzas y leyes; y los que venden productos de dudosa procedencia", explicó Troche.

Indicó que si en las próximas semanas no hay avance en las negociaciones, necesariamente se tendrá que proceder al desalojo. No obstante, agregó que esta no es una solución, ya que en reiteradas ocasiones se procedió al despeje, pero semanas más tarde se vuelven a ubicar y en más cantidad.

"Se les desalojó en varias ocasiones, desaparecen algunos días y luego vuelven. No es cierto que se se hace la vista gorda. Se tiene que cerrar esa etapa (negociación para la reubicación) para no vulnerar los derechos de estas personas que también llevan con este trabajo el sustento diario. Si bien se hace cumplir la ley, hay familias detrás de ellos. Se tiene que hacer las cosas como se deben. Ahora lo que hacemos es buscar una solución de fondo", manifestó.

Más de 30

Según el censo, en la plaza Infante Rivarola 12 personas trabajan como vendedores de chipa, cocido, empanadas, yuyos, diarios, revistas; mientras que el mayor número está situado sobre la calle Quesada, donde los informales venden todo tipo de objetos de dudosa procedencia, explicó.