Las altas temperaturas son parte tradicional del peregrinar a la Basílica Santuario de Caacupé. Por tal motivo, los peregrinantes agradecen la gran cantidad de organizaciones que asisten a los fieles caminantes. Entre ellas está La Cruz Roja, que lleva 40 años con esta labor.

“La gente no acepta ayuda si no estás en una organización”, inicia Eva Barrios, de 21 años, respondiendo cuando le preguntamos por qué decidió unirse a La Cruz Roja y trabajar como voluntaria en uno de los 8 puestos que tienen en Caacupé.

Junto con Sannie Noguera, esta es la primera vez que trabajan voluntariamente durante el 6, 7 y 8 de diciembre con esta organización. Son de Alto Paraná y firmemente responden, casi al unísono, que “soy voluntaria porque no puedo ver tanta necesidad y no ayudar”. La cruz roja ofrece asistencia a los peregrinantes en el evento del 8 de diciembre hace más de 40 años.

La encargada de la carpa San Pedro, en el puesto Basílica, Rossy Bueno Cardus, informa que son 8 puestos en total en el operativo Caacupé. “Ya pasamos las 210 atenciones en el puesto Basílica de La Cruz Roja”, y la mayoría de las personas llegan con ampollas, deshidratadas, fiebre y dolores musculares.

“Nuestras recomendaciones son mantenerse en la sombre, hidratarse y esperar que baje el sol. Hay muchísimos que apenas caminan”, explica Rossy.

Los voluntarios son de Alto Paraná, Concepción, Misiones, San Pedro, como también de San Estanislao, Asunción, Capiatá. “Deben ser voluntarios estables para asistir al operativo”, y tomar el curso previo de primeros auxilios e información sobre todo lo que implica Caacupé en esta fecha.

La Cruz Roja habilitó 8 puestos en total en el operativo Caacupé, y mañana, tras la misa central, levantarán carpa.