El cantante de la banda local "Pipa para Tabaco", Pedro José Lerea Ramírez, recuperó su libertad luego de ser procesado por violencia familiar. El músico fue acusado de agredir a su ex pareja, Fernanda Frutos, quien lo denunció primero en redes sociales y luego ante el Ministerio Público.

Su causa fue elevada a juicio público y oral. Sin embargo, el sujeto solicitó la revisión de las medidas ante un Tribunal de Sentencia y pidió que se le otorgue la libertad ambulatoria por compurgamiento de pena mínima tras permanecer un año de preso en el penal de Tacumbú.

En este contexto, el tribunal presidido por la jueza Cinthia Lovera e integrado con los jueces Héctor Capurro y María Fernando García de Zúñiga, decidió hacer lugar al pedido de sus abogados y le otorgó la libertad ambulatoria.

Primeramente, Lerea fue denunciado por Frutos en redes sociales por agresiones tanto físicas como psicológicas, en agosto de 2016. Tras la denuncia en la Fiscalía, en octubre de ese mismo año, Lerea ingresó a prisión.

La fiscal de la causa no está de acuerdo con esta medida porque el caso está cerca del juicio oral y público aunque aclaró que hasta el momento no se fijó una fecha de realización.

"Hace un año que estaba recluido, sin embargo rechacé el pedido en virtud de que estamos esperando un juicio oral donde sí se puede debatir la causa y va a tener una condena o una absolución", expresó Otazú, en contacto con la 970 AM.

La denuncia

Fernanda Frutos publicó en su denuncia a través de redes sociales que  Lerea la arrastraba del pelo, derramó agua, la mantuvo retenida y también le rompió la boca. Ella luego terminó la relación, pero continuaron los mensajes de amenazas e insultos por parte de Lerea.

El tribunal que lo juzgará igualmente le impuso una fianza personal de sus dos abogados de Gs. 300 millones cada uno. Lerea tiene prohibición de salir del país y de cambiar de domicilio sin la autorización del tribunal, ni puede consumir bebidas alcohólicas ni portar armas.

Frutos posteriormente retiró la denuncia contra Lerea. Sin embargo, la agente fiscal continuó el proceso. Otazú explicó que el hecho de violencia intrafamiliar tiene una pena de cárcel de hasta 6 años.