"Es fundamental fortalecer el sistema de protección y de respuesta ante situaciones de violencia y abuso sexual", expresó Mirtha Rivarola, oficial de Género y Adolescencia del Fondo de Población de las Naciones Unidas, UNFPA, ante un nuevo caso de embarazo adolescente que saltó a la luz pública a través de los medios masivos de comunicación, hoy.

Protocolo de intervención

Estas declaraciones se deben concretamente ante el caso donde una adolescente de 15 años quedó embarazada tras ser víctima de una violación por parte de su propio padre, en San Juan Nepomuceno, en Caazapá.

La menor confesó lo ocurrido ante su hermano, que se percató del crecimiento de su vientre, en diciembre pasado. Luego de realizar la denuncia, el padre se dio a la fuga y continúa está prófugo con orden de captura.

La adolescente se encuentra siendo asistida por la Codeni.

La experta afirmó que es necesario desarrollar un protocolo de intervención, a fin de visibilizar las dificultades y que se logre una respuesta del Estado ante los casos de abuso y de violencia sexual.

Cifras que asustan

El número de mujeres entre 15 y 44 años que denunciaron haber sido víctimas de violación en el país llega a más de 56.000 (4%) y más del 21% reportó haber sido violada antes de los 15 años de edad.

"Es una problemática social grave, que mirada más allá del terrible sufrimiento que significa para las víctimas, conlleva un costo social enorme. Estamos hipotecando nuestro capital social y, en esta línea de reflexión", afirmó la profesional.

La experta del UNFPA indicó que las cifras hablan por sí solas, ya que cada día aproximadamente 4 niñas sufren abuso sexual en nuestro país y a diario se registran dos partos en niñas y adolescentes entre 10 y 14 años.

Ruta crítica

El Fondo de Población está apoyando el desarrollo y establecimiento de una ruta crítica de respuesta ante casos de violencia sexual.

"En este momento sucede que la víctima debe recorrer un largo camino para que se le dé respuesta. Esto, a su vez, dificulta la resolución, la atención adecuada y el seguimiento de los casos", explicó Rivarola.

Agregó que esto, a su vez, fortalece la re victimización y hace que muchas veces las afectadas desestimen sus denuncias al no ver los resultados de la intervención.

"Hoy existen diversos lugares donde llega la persona abusada a hacer su denuncia que no se encuentran articulados, por lo tanto la respuesta que se da es lenta, parcial y muchas veces incompleta", afirmó Rivarola.