Buenos Aires. AFP.
"Entre 43 y 44 muertos", acabó por decir durante su primera rueda de prensa el nuevo ministro de Salud, Juan Manzur, tras haber evitado largamente revelar cifras. "La situación por la gripe porcina es seria, difícil", admitió el ministro, agregando: "Estamos cursando una curva que todavía está en ascenso".
Manzur anunció el miércoles que las mujeres embarazadas, particularmente vulnerables, podrían tomar quince días de licencia a partir de este jueves y liberó una nueva partida de 1.000 millones de pesos (190 millones de euros).
Argentina pasó a ser el tercer país más afectado del mundo detrás de Estados Unidos (127 muertos) y México, donde apareció la enfermedad a fines de abril (116 muertos), según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los argentinos fueron exhortados el domingo, antes de ir a votar para las elecciones legislativas, a lavarse las manos con alcohol en gel.
Pero su actual psicosis se debe al desenfreno de las autoridades y de los medios al día siguiente de las elecciones, como si la pandemia, secundaria durante la campaña electoral, de pronto hubiera tomado al país por asalto.
El lunes las farmacias se quedaron sin stocks de alcohol en gel y de mascarillas. La gente, que antes comentaba las posibilidades de la presidenta Cristina Kirchner de evitar la derrota electoral, pasó en cambio a hablar sólo de la manera de evitar contagiarse la gripe A.