Londres. EFE.
"Nuestras fuentes en Gaza informan de que los soldados israelíes han entrado y tomado posiciones en varias viviendas palestinas, obligando a las familias a quedarse en una habitación mientras utilizan el resto de la casa como base militar y posición para francotiradores", denunció en un comunicado Malcolm Smart, del Programa Regional para O. Medio y el Norte de África de Amnistía.
Smart subrayó que "esto incrementa claramente el peligro que corren las familias palestinas afectadas y supone su utilización de hecho como escudos humanos."
Tanto los soldados israelíes como los combatientes palestinos siguen abriendo fuego desde zonas cercanas a viviendas civiles, poniendo en peligro a sus moradores, apunta AI.
La organización pro derechos humanos señala que las Fuerzas Armadas israelíes han bombardeado viviendas y edificios no militares, con el argumento de que en ellas se escondían combatientes palestinos que disparaban a objetivos israelíes.
"El ejército israelí sabe muy bien que los combatientes palestinos suelen abandonar la zona después de haber disparado y que, en la mayoría de los casos, los ataques en represalia contra estas viviendas causarán daños a civiles, no a combatientes", dijo Smart.
El uso de estas tácticas, cuando se están produciendo enfrentamientos armados en calles de zonas residenciales con alta densidad de población, evidencia "la falta de respeto que ambos bandos demuestran por la protección de que gozan los civiles en un conflicto armado", añadió el portavoz.