El gobierno de Lula Da Silva pretende formalizar estos controles a través de la firma de acuerdos para ampliar la cooperación policial con los gobiernos de los países vecinos.
Los dos primeros países en firmar alianzas con el Brasil serán el Paraguy y Bolivia.
Esta semana, la PF divulgó un estudio que apunta a Paraná como la puerta de entrada del armamento ilegal en el país y casi todo este volumen para por ciudades de la región la frontera con el Paraguay.
El acuerdo, con el gobierno paraguayo incluye también la implementación de políticas de erradicación de marihuana. El país es hoy el mayor abastecedor de la citada droga al Brasil.