La Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) urgió ayer al Gobierno a “trabajar y construir la gobernabilidad desde la acción y desde el discurso” y pidió a los políticos a tener “sabiduría y prudencia” en el actual contexto social y político del país. La postura de los jefes de la Iglesia Católica se dio a conocer a través de un manifiesto que fue leído tras el primer día de deliberaciones de la Asamblea Plenaria Ordinaria de la CEP, que culminará el próximo viernes.
El documento fue leído por monseñor Adalberto Martínez, obispo de San Pedro, y en el mismo los integrantes de la CEP señalaron que “el bien común debe ser el norte de los actores políticos y sociales, no los intereses sectoriales o particulares”.
El secuestro del ganadero Fidel Zavala no quedó fuera del análisis de los obispos, quienes, según Martínez, mantienen su preocupación por el hecho y por la violaciones de los derechos humanos en general y recordó que la CEP ya al día siguiente del secuestro se había pronunciando señalando que no se justifica ningún tipo de violencia.
Cuestionaron además los hechos de violencia, como robos, asaltos y otros hechos, que se registran a diario en el país día a día y que ponen en jaque a la ciudadanía en general.
“No sé si están tomando todas las precauciones necesarias, pero por lo menos algo se ve y se visibiliza, que hay un cierto control, una mayor presencia de la Policía”, dijo Martínez al ser consultado sobre cómo se percibía la situación en San Pedro y Concepción tras el secuestro.
El obispo señaló que en el transcurrir de la Asamblea analizarían también la situación política del país y la cuestión del juicio político al presidente Fernando Lugo, que pretenden algunos opositores.
“Durante la mañana expuso Pascual Rubbiani”, informó comentando que hizo una suerte de análisis de coyuntura que compartió con los prelados y el encargado de negocios de la Nunciatura Apostólica, Amaury Medina.
El comunicado de la CEP señaló además que “la Iglesia sigue siendo la institución más confiable en el Paraguay según datos de encuestas. Esto nos compromete a profundizar nuestra tarea evangelizadora en todas sus dimensiones resaltando la dimensión testimonial en un contexto social y político que requiere mucha sabiduría y prudencia de sus dirigentes”.
Señalaron también que la CEP “se compromete a colaborar en todas aquellas iniciativas que posibiliten aliviar las consecuencias de la pobreza en un amplio sector de nuestra población e insta a los responsables de los poderes públicos a proveer los fondos y los recursos para mitigar las necesidades básicas más urgentes de la gente, mientras se trabaje en proyectos de desarrollo a mediano y largo plazo”.
Pobreza
El obispo de San Pedro, Adalberto Martínez, explicó que un punto principal en el análisis de los obispos fue la pobreza extrema que afecta a más de un millón de personas.
“Tenemos un segmento cada vez más grande de la población que vive con menos de 5 mil guaraníes diarios”, apuntó recordando que la pobreza llevaría indefectiblemente “al hambre, la falta de salud, la falta de viviendas”.
Martínez consideró necesario que los actores políticos “obren con prudencia” porque caso contrario “la pobreza podría aumentar”.
La Conferencia Episcopal (CEP) analizó también ayer la intervención de la Iglesia en las comunicaciones electrónicas. Dio a conocer su portal www.episcopal.org.py, señalando la importancia de estudiar “los desafíos que plantea la misma a las instituciones tradicionales de la sociedad como la familia, la escuela y la iglesia”.