El secretario general de la Presidencia, Miguel López Perito, desafió al titular de la Cámara de Diputados a que formule una denuncia formal ante el Ministerio Público y que arrime pruebas sobre la supuesta existencia de “un brazo armado” en el Gobierno. Asimismo, negó que el presidente Fernando Lugo se esté inmiscuyendo en las internas liberales y no descartó una acción legal del Ejecutivo contra el legislador.
“Si él sabe que hay, sería bueno que haga una denuncia, si sabe que hay un brazo armado. Sería interesante que denuncie en la Fiscalía, porque eso es irregular, por supuesto”, manifestó el ministro.
Consultado sobre la presunta vinculación entre el Gobierno y secuestradores, López Perito dijo que quien acusa debe presentar las pruebas a la Fiscalía, o en caso contrario estaría convirtiéndose en cómplice o encubridor.
“No hago ningún análisis. Si hay alguien que sepa de algún vínculo, que implique complicidad con la delincuencia y no denuncia a la Fiscalía, es responsable, cómplice y encubridor”, acotó.
Para el jefe del Gabinete Civil, las publicaciones sobre el nexo del Ejecutivo con autores de plagios forman parte de un “exabrupto” de algunos sectores políticos. Dijo que tampoco es causal de un juicio político al jefe de Estado.
“Ni siquiera creo que sea una campaña. Creo que es un exabrupto, un desliz, y eso en política se tolera. No entiendo a qué viene esta cuestión, más allá que un intento de arrojar dudas sobre gente del Gobierno, sobre el Presidente. Es decir, es parte de un interés político. No veo otra cosa”, puntualizó.
López Perito descalificó todas las versiones que vinculan a Lugo con secuestradores. “Si hubiera algún tipo de seriedad, un mínimo de seriedad, y yo creo que esta gente puede tener un mínimo de seriedad, lo que tiene que hacer es presentar una denuncia formal, con las pruebas, los testimonios, lo que sea, y favorecer una imputación, una investigación al respecto”, enfatizó.
El secretario general de Lugo, asimismo, negó que el Presidente esté intentando dividir al PLRA a tal punto de convertirlo en “trapo de cocina”, tal como lo denunció el diputado Enrique Salyn Buzarquis. “Un mal concepto del trapo de cocina, que es útil y muy interesante”, respondió en tono irónico al legislador liberal.