Buenos Aires, Argentina. AFP.- El cantante argentino Roberto Sánchez, más conocido como Sandro, murió anoche a los 64 años en un hospital de Mendoza (1.100 km al oeste de Buenos Aires), adonde el 20 de noviembre había sido sometido a un trasplante de pulmón y corazón, informó una fuente médica.
“Sandro falleció como consecuencia de un cuadro de shock séptico a las 20:40, hora local (23:40 GMT)”, dijo el médico Claudio Burgos a los numerosos periodistas que aguardaban noticias, junto a decenas de seguidoras del artista que habían comenzado a reunirse frente al hospital Italiano.
Sandro había sido intervenido en dos oportunidades durante la jornada, pero un cuadro de infección generalizada finalmente acabó con su vida.
Poco antes del trágico desenlace, el último parte médico había señalado que la situación era “crítica” y que el paciente atravesaba “el peor momento desde su ingreso al hospital”.
Roberto Sánchez, víctima de una larga enfermedad producto de su adicción al tabaco, estuvo durante largo tiempo esperando órganos compatibles para el trasplante y finalmente en noviembre recibió el corazón y los pulmones de un donante de 22 años.
PEDIDO DE DONANTES
La salud del popular cantante argentino Sandro se agravó ayer tras ser sometido en las últimas horas a dos intervenciones quirúrgicas por complicaciones derivadas de un trasplante cardiopulmonar, informó una fuente médica.
Los médicos habían lanzado –horas antes de la muerte del artista– un pedido público para conseguir 40 donantes de sangre para el paciente. Hasta el domingo último la salud del popular cantante parecía evolucionar favorablemente.
EL “ELVIS PRESLEY ARGENTINO”
Buenos Aires. Argentina. AFP.- Roberto Sánchez, más conocido con el seudónimo de Sandro de América o simplemente Sandro, fue un émulo de Elvis Presley que en las décadas del 60 y 70 enardeció a multitudes femeninas con sus sensuales movimientos.
Nacido en una barriada obrera de la periferia sur de Buenos Aires en 1945, el cantante se vio irresistiblemente atraído en su adolescencia por “El Rey del Rock”, a quien comenzó a imitar en sus provocativas sacudidas pélvicas que hacían suspirar a las muchachas y escandalizar a los grupos conservadores.
“Yo me nutrí con el rock. Gracias al rock dejé las calles, las navajas y las cadenas y agarré una guitarra. Dejé la campera de cuero y las pandillas. El rock me salvó, me salvó de que quizás fuera un delincuente”, le confesó Sandro a Pipo Lernoud, autor de la “Enciclopedia del Rock Nacional 30 Años”.
Publicado el 05.01.10 10:38:00 PM
Publicado el 05.01.10 03:56:00 AM