Un 70% de los chicos tratados en la Unidad de Desintoxicación del Centro Nacional de Adicciones, dependiente del Ministerio de Salud, es consumidor de crack, reveló María Carmen de Molinas, responsable de la misma. Explicó que el centro tiene capacidad para atender a 10 pacientes cada 30 días, que tienen una importante lista de espera y que sería fundamental instalar otros centros de este tipo.
“A fines del 2007 se consolidó esta tendencia, porque antes, la mayoría venía por la cola de zapatero”, explicó Molinas para relatar que el cambio radica en que existe una red de distribución importante del crack y de los bajos precios a los que se consigue. “Antes salía 20 mil guaraníes la ‘piedrita’, hoy los chicos hablan de pueden conseguirla a 5 mil guaraníes”.
También funciona una red de reducidores de los robos que hacen los chicos. “están los que les cambian los celulares robados por droga”, comentó la mujer. En la UD se les practica un tratamiento integral a base de medicamentos, asistencia sicológica para después continuar con un tratamiento de rehabilitación que suele tener suerte dispar.
“Te hace acelerar”, dice Ronaldito, de apenas 10 años, cuando habla de la experiencia del crack. Cuenta que su vida en la calle era robar para comprar drogas. “Nos dicen pirañitas, pero yo en realidad era cachanga, me metía a las casas en la madrugada a robar todo lo que encontraba”. Dice que no quiere dejar la droga con una sonrisa grande como su camiseta de Cerro Porteño. “Quiero salir para ir a festejar la Navidad”, dice.
Con sus compañeros Mario de 15, Óscar de 14 y Fernando de 9, contaron de los maltratos policiales. “En la Comisaría 3ª nos molieron a golpes”. También confesaron de las relaciones de algunos agentes del orden con reducidores y traficantes de drogas, de una vida sin sueño, de robos, droga, adrenalina, prostitución, golpes, de cómo puede sobrevivir su inocencia entre tanto maltrato.
“Atendimos 79 pacientes en el año de los que 13 fueron reingresantes”, cuentan las asistentes de loable tarea. Nancy Jara, Clotilde Amarilla y Nuria Miranda. Trabajan con guardias de seguridad, muchachos que deben interponerse entre los niños que tienen el moquete fácil, una agresividad que impresiona, toda señal de lo que hace la exclusión.
800 niños pobres
“Los pobres no mandan sus hijos a la calle, las familias todavía son un espacio de contención. Detrás de cada niño de la calle hay una mujer maltratada o un padre sin trabajo”, expuso Norma Duarte, coordinadora del Programa Abrazo de la Secretaría de la Niñez (SNNA), explicando que hay unos 800 mil niños debajo de la línea de pobreza y que es relativamente poca la población de niños en calle. El último estudio del año 2000 detectó unos 7 mil niños en Asunción, Gran Asunción y CDE, en tanto que el más reciente, un muestreo de la SNNA en 2008 en solo 28 focos, arrojó un total de 953 niños. Durante este año se hizo un relevamiento con los educadores en calle de la SNNA de los 28 focos detectándose 850 chicos. “Nos dimos cuenta que hay menos chicos, pero que hay una constante reposición, que estimamos es de un 30% de lo que conseguimos retirar de la calle con el programa.
Para una tarea más efectiva se necesita presupuesto para recursos humanos, esto es algo que no pudimos hacer comprender a los parlamentarios”, comentó Duarte.
Publicado el 12.12.09 02:26:00 PM