Hago esta aclaración dado el enrarecido ambiente actual en que aun prima la infamia y la calumnia contra el mismo, además de la cobardía de los apostatas, que habiendo gozado de las delicias del poder durante su gobierno, en actitud camandulera y cobarde, no fueron capaces de denunciar la brutal interrupción del gobierno legítimo y constitucional por obra y gracia de una miserable traición de unos pocos jerarcas militares.
Yo pregunto si honradamente se puede sostener que el gobierno del General Stroessner, propiciado y respaldado por el glorioso y mayoritario Partido Colorado, electo por el pueblo a propuesta de esta asociación política el 9 de julio de 1954 y ejercido durante toda su vigencia con la participación de los demás poderes del estado y en particular el parlamento que tipifica la calidad de República de una administración gubernamental, e integrado además por representantes de los 4 partidos políticos existente en este país puede, salvo evidente malicia, ser calificado como dictadura?
Mientras que en los países vecinos ejercido si por dictadores, Argentina, Brasil y Uruguay se produjo la transición política por vía de elecciones, aquí en el Paraguay ante la incuestionable y categórica mayoría del coloradismo, ella fue solo posible gracias a la felonía de la cúpula militar corrupta, instrumentada por políticos carentes del apoyo popular necesario para acceder a la conducción del Estado.
Esa mayoría que invocamos fue ratificada, ya en la transición, por la contundente victoria del coloradismo contra las fuerzas coaligadas de la oposición a la que venció holgadamente.
En la postrimería de mi existencia y sinceramente apenado por el deterioro de la totalidad de los valores propios de una sociedad solidaria y fraterna, rindo mi emocionado homenaje al más grande conductor político que tuvo el Paraguay en el siglo pasado en el día de su onomástico que será recordado por siempre por todos los paraguayos de bien.
Hirán Delgado Von Lepel