Ahora sí nos sorprende un poco, pues se ha hecho últimamente una exégesis de la democracia, los derechos humanos y toda esa vaina de exportación. Pocos esperaban este tipo de “soluciones” provenientes de las minorías conservadoras que no quieren perder privilegios ganados otrora, durante el nefasto vicerreinado del entonces procónsul imperial John Negroponte, ahora director general de las 15 agencias de inteligencia norteamericanas nucleadas en la NSA (National Security Agency).
Negroponte fue el creador de los tristemente célebres escuadrones de la muerte en Honduras, Guatemala y El Salvador, entre otros. Y creo no estar errado en demasía al ver su mano ultraderecha en este golpe contra el presidente Zelaya. Negroponte conoce demasiado bien a la América Central, pues desempeñó cargos diplomáticos por muchos años allí. Claro que Obama deploró tibiamente el golpe, talvez ignorando los chanchullos del Pentágono y el Council of Foreign Relations (CFR), quienes deciden por sí y ante sí las medidas como esta; y muchas veces, sin conocimiento o autorización de la Casa Blanca o del Congreso.
Talvez quisieron evitar un giro a la izquierda en Honduras, llámese un pasito al Alba o lo que sea; costumbre últimamente en boga en el resto del continente, salvo México, Colombia, Panamá, Perú… y un Paraguay indeciso. Los EEUU saben bien dónde les aprieta el zapato, aún en esta era de democracias a la carta y distensiones ideológicas. Lo que no calcularon fue la reacción de la otrora dócil OEA y los otros estados vecinos, quienes repudiaron el golpe y condenaron a sus autores, dos de ellos ex becarios de la SOA y duchos en el arte del maquiavelismo americano.
Nuestro gobierno -es decir el presidente Lugo-, si bien se solidarizó con el ahora depuesto en una descafeinada declaración, poco hizo por su colega centroamericano, como si la cosa no lo concerniera en absoluto. ¡Y vaya si le concierne, con tanto golpista soterrado por aquí! Es mejor cerrar filas para hacer saber, a los neogolpistas, que tendrán tolerancia cero y tratar de retomar la legitimidad política. Hablando de eso… ¿Cómo andamos por casa?
Chester Swann
Publicado el 11.07.09 03:19:00 AM