Las imágenes televisadas y las fotografías publicadas en los diarios muestran una asistencia dormida o bostezando, donde ni siquiera los diplomáticos guardaron las formas.
Ni agrado ni satisfacción. Lugo presentó su año de gobierno pintado de colores rosados, cuando el país es testigo de que fue un año de fracasos reiterados y con muchas evidencias de incapacidad. Justamente mientras se desarrollaba la presentación, el PLRA se retiraba oficialmente de la Alianza Patriótica, de la que es la fuerza mayoritaria.
El año fue, pues, un fracaso político. Pero también económico: Paraguay es el país con el peor pronóstico de la región por la sencilla razón de que no se tomaron las medidas adecuadas para hacer frente a la crisis económica mundial.
La cuestión económica fue tratada superficial e infantilmente. No se dijo nada acerca del retroceso de la producción y de los negros indicadores que señalan que el país se encuentra en el fondo mismo de las tablas de indicadores. No se habló nada de la inseguridad en el campo, nada de las invasiones de propiedades privadas, nada de la inacción de la Policía; nada se dijo de la inseguridad ciudadana, de las invasiones de plazas, ni de la instalación de tolderías urbanas. Silencio sobre el asesinato de policías y los cortes de rutas. Ni una palabra sobre la delincuencia disfrazada de lucha social consentida por el gobierno.
Ninguna orientación acerca de la intención de enfrentar la crisis global. Solamente la reiteración de medidas comprobadamente ineficaces, en una insensata aplicación de doctrinas fracasadas e ideologías delirantes. Ningún indicio del cambio prometido en las elecciones y jamás siquiera diseñado.
Por supuesto que los legisladores tuvieron reacciones críticas, algunas muy mordaces. El senador Juan Carlos Galaverna, comentando la aseveración de que “el gobierno tiene rumbo” manifestó que probablemente se refería Lugo a Rumbos de Seguros, porque ni él ni nadie veían ningún rumbo en el sentido de orientación o de elección de caminos.
Muy pronto se fueron produciendo claros en el auditorio, mientras uno de los más cercanos colaboradores del gobierno, el senador Grillón era fotografiado durmiendo sin recato. Una crítica más mordaz que la de Galaverna.
La opinión general es que si se repite el año descrito, el Paraguay tocará fondo irremediablemente. No se dijo nada de qué hacer para recuperar la competitividad, atraer inversiones o mejorar la educación y la salud. La omisión es más elocuente que lo que se dijo.
Publicado el 04.07.09 10:03:00 PM
Publicado el 04.07.09 01:41:00 PM
Publicado el 04.07.09 11:56:00 AM