El algodón es uno de los cultivos agrícolas con alta demanda de insumos químicos, concen­trando alrededor del 24% del mercado mundial de plaguici­das. Por esa razón, es crucial la adopción de prácticas para la mitigación de los daños y la recuperación de la capa­cidad efectiva de los suelos para revertir la degradación actual; y de esa manera, con­tribuir al desarrollo de una agricultura de bajo impacto ambiental, social y econó­mico, manifestó Adriana Gre­golin, coordinadora regional del Proyecto +Algodón.

Uno de los ejes de este pro­yecto, llevado a cabo por la Organización Mundial de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimenta­ción (FAO), el gobierno de Brasil, representado por la Agencia Brasileña de Coo­peración (ABC), y los gobier­nos de siete países socios de América Latina y el Caribe (Argentina, Bolivia, Colom­bia, Ecuador, Haití, Paraguay y Perú), es el trabajo de con­servación del suelo bajo una mirada de sostenibilidad, que puede generar cambios profundos y permanentes en los sistemas productivos.

La FAO destaca que el suelo es base para el desarrollo soste­nible, y que su salud y equili­brio son vitales para asegurar las condiciones productivas adecuadas de los diversos sis­temas agrícolas y forestales.

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ÁREAS DE ACCIÓN

A partir del taller regional que reunió, en el 2015, a expertos de varios países para discu­tir la producción sostenible de algodón y la importancia del suelo para su desarrollo, se acordaron cinco áreas de acción en el ámbito del Pro­yecto +Algodón: sistemas de producción integrados de algodón; manejo integrado de plagas y enfermedades (MIPE); semillas y variedades de calidad, adaptadas a la rea­lidad del país; maquinarias y equipos aptos para la agri­cultura familiar; y el manejo sostenible y responsable de suelos y agua como recurso principal de la actividad.

Uno de los componentes clave para los países socios del pro­yecto es la capacitación por medio de días de campo, talle­res, cursos, parcelas demos­trativas y validación de semillas y buenas prácticas tecnológicas, informó la FAO.

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