Los ministros de Turismo del Mercado Común del Sur (Mercosur) acordaron avanzar en la implementación de circuitos turísticos integrados como una estrategia para captar la atención de los países con mayor emisión de viajeros, al tiempo de responder a la creciente demanda de empleos en la región.

En este marco, como parte de la estrategia de posicionamiento, los ministros de Turismo suscribieron ayer una carta que será remitida al papa Francisco para que el Vaticano declare de interés mundial para el turismo religioso el circuito jesuítico integrado.

El Consejo de Ministros de Turismo del Mercosur celebró ayer en Buenos Aires la XVIII reunión, para abordar diversos temas que apuntan a la profundización turística. Participaron de las deliberaciones los ministros Gustavo Santos, de Argentina; Marcela Bacigalupo, de Paraguay; Liliam Kechichián, de Uruguay; y los viceministros Alberto Alves, de Brasil, y Javiera Montes, de Chile, según informaron ayer desde la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur).

Informaron que en el punto relacionado con los circuitos integrados, la ministra de Paraguay expuso los avances y los desafíos en la conformación de la Ruta Jesuítica Multidestino, que abarca territorios de Paraguay, Argentina, Brasil, Uruguay y Bolivia.

"Este proceso venimos liderando desde el 2014 con la Organización Mundial del Turismo (OMT), y ahora incluso ha cautivado el interés del Banco Interamericano de Desarrollo gracias al apoyo del ministro Gustavo Santos, con una línea de financiamiento que no afectará el cupo de recursos asignados a los países", refirió Bacigalupo al término de la reunión.

Por otro lado, los especialistas del BID, Francisco Demichelis y Joseph Milewski, explicaron a los ministros que los proyectos encarados en el marco del corredor internacional jesuita, una vez aprobado oficialmente el financiamiento, formarán parte del Programa de Apoyo a la Integración.

Al respecto, el ministro Santos apuntó que la Ruta Jesuítica Multidestino pretende ser "un modelo virtuoso" para encarar otros circuitos integrados, a fin de responder la demanda de países con alta emisión de turistas como los asiáticos, al tiempo de dar respuesta a la creciente necesidad de empleos en los países del Mercosur, como consecuencia de la revolución tecnológica.