El ex ministro de Hacienda Manuel Ferreira indicó que la ley que apunta a gravar con una tasa del 15% la exportación de granos afectará a toda la economía.

En un estudio que realizó dijo que el sector agrícola inyecta US$ 5.000 millones a la economía y con estas nuevas medidas se podría dar una reducción de US$ 2.000 millones cada año.

Habló de una crisis que va afectar incluso a la gente común en la ciudad por el impacto fuerte sobre el dólar que va a generar una caída de las divisas.

"Es imposible hacer frente a ese tamaño todos los años", señaló sobre el proyecto que está por ser presentado en el Senado.

Preocupación del sector

Los gremios decidieron mostrar su preocupación sobre el escenario que envuelve al ambiente político en que vuelven a plantear la presentación de este proyecto en el marco de una monedita de cambio en el que Fernando Lugo se convirtió como presidente del Senado.

En el marco de las próximas elecciones generales en 2018, los líderes empresariales pidieron que se respeten las reglas del juego a la clase política.

Este nuevo borrador plantea no devolver los créditos fiscales y la tasa impositiva llegaría al 20%, "el productor que recibe en promedio US$ 300 por tonelada, pasará a percibir US$ 240", según el profesional.

Dudan de recaudación

Con esto, desaparecería la soja en zonas poco fértiles como Amambay, San Pedro, Itapúa entre otros. Se repercutiría la problemática en sectores cercanos como los 350.000 fletes que desaparecerían y los miles de puestos de trabajo en el sector granelero, además del total de 3.000 barcazas, la mitad son graneleras, según Ferreira.

En términos de recaudación, expresó que no queda claro como lograrán ingresar US$ 400 millones en impuestos ya que el agricultor vende al silo que le va a descontar el 20% ya que no sabe si se usará en la fábrica para procesar o no.

“A nivel económico esto se debate entre la vida y la muerte. Le puede afectar el futuro a muchos y preocupa la situación”, indicó el economista.

El Frente Guasu planteó la semana pasada un gravamen a la exportación de granos, que afectaría a uno de los sectores más dinámicos de la economía paraguaya y en especial a los pequeños productores.

"La intencion no es recaudar más sino destruir al sector productivo, pilar fundamental de la economía y, colateralmente afectar a otros sectores que, como el comercio, el transporte y otros, forman la cadena agroindustrial", sentencia el documento que informó de la postura de los citados gremios.