Anunciaron ayer el fin de las hostilidades después de haberse atacado directamente por primera vez desde el inicio de un frágil alto el fuego.
- AFP
Tras semanas de negociaciones para intentar poner fin al conflicto, la región se incendió nuevamente a raíz de un bombardeo israelí sobre los suburbios de Beirut el domingo, al que Irán respondió con una salva de misiles. El ejército israelí lanzó ataques contra varias ciudades iraníes, entre ellas Teherán, y apuntó contra sistemas de defensa y un complejo petroquímico.
Ayer, el mando de las fuerzas armadas iraníes afirmó haber “infligido una respuesta contundente” a Israel y anunció “el cese de la operación”. Sin embargo, advirtió que, “si continúan los actos de agresión y hostilidad, incluido en el sur de Líbano, se adoptarán medidas mucho más severas y contundentes que las anteriores”.
Justamente en Tiro, ciudad del sur del Líbano, cinco personas murieron y ocho resultaron heridas en un ataque israelí, según el ministerio de Salud libanés. “Tras los golpes que asestamos al régimen terrorista de Teherán, este dejó de atacarnos”, afirmó el primer ministro Benjamín Netanyahu. Si Irán “comete el error de reanudar sus ataques”, Israel respondería “con toda la fuerza”, añadió.
El presidente estadounidense, Donald Trump, que se ha mostrado cada vez más exasperado con Netanyahu, había reclamado previamente a Irán, pero también a su aliado Israel, que detuvieran “de inmediato” los ataques, los primeros desde el 8 de abril, cuando entró en vigor la tregua.
En un mensaje poco después, dijo que ambas partes buscan “alcanzar un ALTO EL FUEGO inmediato” y que las negociaciones avanzan “salvo que la ignorancia o la estupidez se interpongan en el camino”. Israel advirtió previamente que su ejército seguiría apuntando hacia el movimiento proiraní Hezbolá, a pesar de las amenazas de represalias por parte de Teherán. Netanyahu declaró en un mensaje televisado que “Israel tiene todo el derecho a defenderse”, y afirmó que le comunicó esto mismo a Trump.

