Río de Janeiro, Brasil | AFP

El Banco Central de Brasil (BCB) redujo el miércoles su tasa básica de interés a 7% (-0,5 puntos porcentuales), un mínimo histórico alcan­zado en un contexto de rápido retroceso de la inflación, y dejó la puerta abierta a otro recorte en febrero del 2018. El recorte, que concuerda con los pronósticos de la gran mayoría de los analistas, es el décimo consecutivo y fue adoptado por unanimidad de los nueve miembros del Comité de Política Moneta­ria (Copom), precisó el BCB en un comunicado.

El comunicado señala ade­más que "para la próxima reunión, en caso de que el escenario básico evolucione conforme a lo esperado (…), el Comité ve, en este momento, como adecuada una nueva reducción moderada" de la tasa de referencia Selic. En octubre del 2016, al iniciarse el ciclo de recortes, la Selic se hallaba en 14,25%, en un marco que combinaba una recesión económica pro­funda con una inflación galo­pante.

El anterior mínimo histó­rico, de 7,25%, estuvo vigente desde octubre del 2012 hasta abril del 2013. Pero luego subió de forma acelerada, a medida que el país se hun­día en una crisis económica con crispaciones políticas que desembocaron el año pasado en la destitución por el Congreso de la presidenta de izquierda Dilma Rousseff y su sustitución por el actual mandatario conservador Michel Temer.

El índice de precios (IPCA) alcanzó en el 2015 un ápice de 10,67% para caer a 6,29% en el 2016; el reflujo se ace­leró hasta alcanzar 2,70% en la evolución en doce meses en octubre de este año.

En junio, hubo incluso un índice inflacionario nega­tivo por primera vez desde el 2006, lo cual obligó al BCB a aclarar que no veía ningún riesgo de deflación.

LA INFLACIÓN POR EL PISO

De acuerdo con el mercado, el 2017 cerrará con una inflación de 3,03%, casi en el piso de la meta del BCB (cuyo centro es de 4,5%, con un margen de 1,5 puntos hacia arriba o hacia abajo). En el 2018, debería llegar a 4,02%.

La caída de precios permitió además reactivar el consumo y apun­talar el lento despegue de la economía brasileña, que creció 0,9% en los primeros nueve meses del año (respecto al mismo periodo del 2016), después de haberse contraído 3,5% tanto en el 2015 como en el 2016.

Los analistas consultados por Focus prevén un crecimiento del PIB de 0,89% este año y de 2,60% en el 2018. Temer presenta la caída de precios y la salida de la recesión como resultados de sus ajustes y de la recuperación de la confianza de los inversores.