Río de Janeiro, Brasil | AFP.

La denuncia presentada por el fiscal general Rodrigo Janot contra el presidente Michel Temer y sus principales colaboradores, es una pieza fascinante sobre las convulsiones que en los últimos años conmocionaron a Brasil, involucrando a partidos de izquierda y de derecha y a los mayores grupos empresariales del país. Temer rechazó los cargos y aseguró que se trata de deducciones "llenas de absurdos", de un género al que definió como "realismo fantástico en estado puro".

Estos son algunos de los trechos de la denuncia, resumidos por el Ministerio Público Federal (MPF).

"Según la denuncia, [los imputados] practicaron actos ilícitos a cambio de sobornos mediante la utilización de diversos organismos públicos como Petrobras, Furnas, Caixa Económica, Ministerio de Integración Nacional y Cámara de Diputados". "Michel Temer es acusado de haber actuado como líder de la organización criminal desde mayo de 2016", cuando el PMDB (centroderecha) asumió el gobierno. "También hay una imputación de crimen de obstrucción a la justicia a causa de los pagos indebidos para evitar que (el cambista) Lúcio Funaro firmase un acuerdo de colaboración premiada".

"El núcleo político de la organización era compuesto también por integrantes del PP [derecha] y del PT [izquierda]".

El texto recuerda que hacia 2006, bajo la primera presidencia de Lula da Silva, el PMDB se alió con el PT, debilitado por el escándalo del 'mensalao' (compra de votos de diputados). El PMDB entró en la coalición "a cambio de cargos clave, como la presidencia de Furnas [una empresa de generación y transmisión de energía], de la vicepresidencia de los Fondos del gobierno y de Loterías en la Caixa Económica, del Ministerio de Integración Nacional, de la Dirección internacional de Petrobras, entre otros".

"El papel de negociar cargos con los demás miembros del núcleo político de la organización criminal era desempeñado por Michel Temer de manera más estable, por haber sido el gran articulador de la unificación del partido [el PMDB] en torno al gobierno de Lula".

La "organización criminal adquirió un carácter transnacional a través de dos mecanismos de lavado de dinero: transferencias bancarias internacionales, camufladas muchas veces en dos o tres niveles para distanciar la procedencia de los valores; y compra de instituciones financieras con sede en el extranjero…"

Lava Jato y la caída de Rousseff

"En 2015, la relación entre los integrantes del 'PMDB de la Cámara' y la presidenta (de izquierda) Dilma Rousseff estaba fuertemente afectada" y "Eduardo Cunha decidió presentar su candidatura a la presidencia de la Cámara, sin respetar el acuerdo de alternancia entre el PT y el PMDB".

"Los caciques del PMDB pensaban que el gobierno no estaba actuando para bloquear la Operación Lava Jato (que investiga sobornos en Petrobras) porque querían que las investigaciones perjudicasen a los 'pemedebistas'; y los miembros del PT que integraban la organización criminal recelaban que aquellos querían maniobrar para apartar a Dilma y asumir el poder".

Tras el inicio del juicio de destitución que separó a Rousseff del cargo, el 12 de mayo de 2016, Temer asumió la Presidencia y "garantizó espacios relevantes a los líderes del PP y del PMDB que ya pertenecían a la organización criminal".