La inestabilidad política en Brasil es un factor de preocupación de cara al acuerdo de libre comercio que buscan el Mercosur y la Unión Europea, expresaron ayer jerarcas del gobierno uruguayo. El ministro de Economía, Danilo Astori, señaló ayer que el gobierno de Michel Temer –tambaleante por denuncias de corrupción– es más proclive que otros Ejecutivos brasileños anteriores a acompañar a los demás miembros del Mercosur (Argentina, Uruguay y Paraguay) hacia un acuerdo con la UE.

Los países de la UE y las naciones del Mercosur intentan crear desde 1999 un espacio de libre comercio de unas 760 millones de personas a ambos lados del Atlántico. Las conversaciones estuvieron paralizadas durante años tras un intercambio de ofertas fallido en el 2004 y se reanudaron en el 2010.

Por su parte, Argentina sigue con expectación el desenlace de la crisis política en Brasil, preocupado además por las consecuencias económicas que pueda ocasionar el temblor en su principal socio comercial, admitió ayer la canciller Susana Malcorra. "Deseamos que se resuelva esta crisis a la mayor brevedad posible. En el gobierno argentino estamos siguiendo esto minuto a minuto", dijo Malcorra.

La canciller acompaña allí al presidente argentino Mauricio Macri en una gira que incluyó a China. Malcorra admitió que la crisis brasileña puede complicar la recuperación de la economía argentina ávida de inversiones que la saquen de la parálisis tras una caída del 2,3% el año pasado.