Washington, Estados Unidos | AFP.

Más de 1.100 millones de personas, especialmente en Asia y África, carecen de documentos oficiales de identidad que les permitan el acceso a la sanidad pública, a la educación y al sistema financiero, de acuerdo con el Banco Mundial.

Más de un tercio de estas personas "invisibles" son niños, sostiene el Banco Mundial en un informe emitido para su reunión anual en Washington esta semana.

Esto es particularmente difícil en lo que respecta a grupos de personas desplazadas por la violencia y las catástrofes.

Para abordar el problema, el Banco Mundial lanzó su proyecto ID4D para extender los programas de identificación digital de formas que puedan ayudar a combatir la pobreza.

La institución tiene proyectos de identificación digital y registro civil en más de una docena de países, en los que invierte más de 500 millones de dólares.

El Banco Mundial sostiene que esos programas también pueden ayudar a los gobiernos a reducir los residuos e impulsar la innovación en la prestación de servicios cruciales.

"Estamos en un momento emocionante en el que están convergiendo tecnología, colaboración y compromiso para lograr mejoras sin precedentes en la vida de los 1.100 millones de personas que viven sin identificación", dijo la directora ejecutiva del Banco Mundial, Kristalina Georgieva.

El miembro del consejo asesor del ID4D, Eric Jing, quien es director ejecutivo de la unidad de pago del grupo chino AliBaba, Ant Financial, agregó que "a las familias les falta acceso a servicios de salud, educación y servicios sociales y financieros".