La policía francesa halló este jueves seis botellas con gasolina conectadas a un "dispositivo incendiario rudimentario" colocadas debajo de varios camiones de la cementera francosuiza Lafarge, en París, informaron a la AFP fuentes cercanas a la investigación.

La policía judicial de París tomó a cargo la investigación bajo el cargo de intento de destrucción por incendio en flagrancia, según una fuente judicial. Los servicios antiterroristas aún no han tomado parte en el caso.

Las cámaras de videovigilancia grabaron a dos personas que intentaron prender fuego a los camiones la noche anterior, precisó una fuente policial. Los vehículos estaban aparcados en el distrito 19 de la capital.

Este descubrimiento tuvo lugar tras el de varias bombonas de gas equipadas con un dispositivo de encendido en un edificio parisino, la madrugada del sábado. En este caso, seis personas, dos de ellas fichadas por su radicalización, fueron puestas en prisión preventiva.

"El sistema de encendido encontrado bajo los camiones, rudimentario, 'a priori' no tiene nada que ver con el descubierto en las bombonas de gas" en el edificio parisino, el pasado sábado, indicó una fuente cercana a la investigación.

¿Por financiar grupos armados?

El grupo Lafarge, que se fusionó con el suizo Holcim en 2015, está acusado de haber financiado indirectamente a grupos armados en Siria, entre ellos al Estado Islámico (EI). Una instrucción, confiada a tres jueces, por financiación de empresa terrorista, se encuentra en curso actualmente.

La semana pasada un colectivo de defensa de los cristianos de Oriente presentó una demanda por "complicidad de crímenes contra la Humanidad".

"Fueron trabajadores quienes descubrieron las botella al comenzar su servicio este jueves de mañana", precisó la misma fuente.

Uno de los conductores de la cementera, Idriss, explicó a la AFP que se dio cuenta que había "dos bidones bajo su camión" y que alertó inmediatamente a los servicios de seguridad de la compañía.

Los desminadores del laboratorio central de la Prefectura de policía se desplazaron inmediatamente a la sede, ubicada en el noreste de París. Se estableció un perímetro de seguridad.

En septiembre de 2016, cinco bombonas de gas llenas -sin dispositivo detonador- fueron encontradas en un automóvil en pleno centro de París, no lejos de la catedral de Notre Dame. Un comando de mujeres, teleguiadas desde Siria por el grupo yihadista EI, fue detenido.