Río de Janeiro, Brasil | AFP | Las principales asociaciones pecuarias brasileñas, golpeadas por el escándalo de la carne averiada, advirtieron el lunes que "denigrar" la calidad de sus productos es una actitud "irresponsable" y que solo favorecerá a los "mercados de la competencia".

En un anuncio en los mayores diarios del país, la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (Abiec) y la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) retoman la línea argumental del gobierno, atribuyendo el escándalo a "eventuales desvíos de conducta" que "representan una fracción mínima de la producción nacional y deben ser repudiados y combatidos".

Y advierten sobre las consecuencias que podría tener una generalización de las sospechas para la potencia sudamericana, principal exportador mundial de carne bovina y agrícola.

"Denigrar la calidad de la proteína del principal exportador mundial solo interesa a los productores de mercados de la competencia", afirman.

"Eventuales restricciones a la importación de carne brasileña, además de significar un retroceso de muchos años, impactarán en la economía y resultarán en la pérdida de empleos y renta. El sector de las proteínas da trabajo a más de 7 millones de personas y representa 15% de las exportaciones brasileñas", advierte.

"Es irresponsable plantear dudas sobre la calidad de la carne brasileña. La tentativa de asustar a consumidores y compradores internacionales puede servir a buscar promoción personal, pero no se sustenta en hechos y perjudica la vida de millones de brasileños que trabajan en el sector de las proteínas", proclama.

La Policía Federal (PF) puso al descubierto el viernes un esquema de presuntos sobornos pagados por frigoríficos a inspectores sanitarios del Ministerio de Agricultura, para autorizar la venta de productos vencidos o averiados.

Más de 30 personas fueron detenidas, tres frigoríficos fueron clausurados temporalmente y 21 se hallan bajo investigación.

“Carne Débil”

La PF fue criticada por el manejo informativo de su operativo, denominado "Carne Débil".

El ministro de Agricultura, Blairo Maggi, cuestionó el domingo "la narrativa" de los procedimientos policiales que habría llevado a sacar "conclusiones equivocadas", según la prensa.

El propio presidente Michel Temer afirmó que "la manera como se dio la noticia pudo haber creado una preocupación muy grande, tanto en países que importan nuestra carne como en consumidores brasileños".

El escándalo dio fuelle a los productores agropecuarios europeos preocupados por el avance de las negociaciones de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay).

"Respecto a las conversaciones comerciales con Mercosur, enviamos una carta a la Comisión Europea pidiendo que se cumplan nuestras normas de seguridad y que los países de Mercosur garanticen la trazabilidad individual del ganado", indicó en un comunicado el secretario general de Copa-Cogeca, el principal sindicato de agricultores europeos.