• Por Joseph Grenny

Los artículos gerenciales suelen ofrecer confort a aquellos afligidos por las fechorías de los demás. Sin embargo, en lugar de pasar el tiempo maldiciendo la oscuridad, deberemos considerar cómo respondemos a las maquinaciones percibidas y reales de las intrigas de oficina, lo que puede amplificar o moderar la disfunción.

El comportamiento tóxico se basa en una suposición de desconfianza y prospera en el secreto. Podemos, si no eliminar, al menos disminuir las prácticas mezquinas al practicar hábilmente la apertura honesta: el egoísmo y la manipulación, que son los principios primarios de las intrigas de oficina, no pueden soportar la transparencia. La forma de asegurar que su apertura realmente sea honesta es aplicándola en primer lugar a usted mismo –examinando y exponiendo sus propios motivos– y solo después a los demás.

He aquí algunos consejos de cómo llegar ahí

Comience con el corazón: Pregúntese, "¿qué están transmitiendo mis acciones que quiero?" y "¿qué es lo que realmente quiero?" Si su ego, reputación y posición se han vuelto más importantes que la misión de su empresa, es tiempo de cambiar.

Abandone las conspiraciones: Abrogue todas sus conspiraciones tácitas con el equipo y la junta directiva. Haga que sus colegas sepan que no le gusta la forma en que se comportan y que usted quiere ser honesto con su jefe acerca de lo que le preocupa. Rehúsese a participar en conversaciones en las que no haya rendición de cuentas. Si es necesario, discuta sus preocupaciones con su jefe, describiendo de una forma prudente los comportamientos que en su opinión están socavando la misión de la compañía.

Responsabilícese de las reuniones: Actúe como cocreador de todas las reuniones, en lugar de como víctima de ellas. Cuando un miembro de la junta directiva desvíe la conversación, llame la atención a lo que está pasando y pregunte educadamente si el grupo quiere regresar al tema. Cuando las personas parezcan evitar un tema sensible, encuentre una forma prudente de llamar la atención respecto a ello.

Es fácil volvernos cómplices del clima político que despreciamos. El primer paso para corregir el curso es la auto examinación. No puede esperar que una organización opere con un estándar moral más elevado que aquel al que se somete usted mismo.

(Joseph Grenny es cofundador de VitalSmarts.)