Rebecca Knight

Es naturaleza humana el que algunos colegas nos agraden más que otros. Sin embargo, cuando usted es el jefe, tratar diferenciadamente a los subordinados directos –y especialmente el tener favoritos– es imprudente e injusto. ¿Qué pasos puede dar para asegurarse de que no le muestra a nadie un trato especial?

"Cuando se trata de tener favoritos, no importa qué tan justo crea ser, y no importa qué tan elevada sea su inteligencia emocional, probablemente es culpable", dice Robert Sutton, profesor de la universidad de Stanford y coautor de "Scaling Up Excellence".

Es natural tener relaciones diferentes con distintas personas en el trabajo.

"Con buena razón, usted recurre a las personas que considera colegas excelentes", dice Karen Dillon, autora de la "HBR Guide to Office Politics". Sin embargo, cuando el jefe favorece a un empleado sobre otro, el ánimo y la productividad sufren. He aquí algunas estrategias para asegurar justicia.

– RECONOZCA LOS PELIGROS: "Si siempre está enfocado únicamente en elegir a su equipo de ensueño," dice Dillon, "Está poniendo todos sus huevos en una sola canasta". Esos favoritos podrían no quedarse siempre con su organización. Esto limita lo que su equipo puede lograr, al igual que las carreras de los integrantes individuales.

– LLEVE REGISTRO DE QUIÉN HACE QUÉ: Haga un esfuerzo consciente para dividir las asignaciones de forma equitativa. Pregúntese "¿de quién es el turno?" Cosas simples, como rotar quién dirige la reunión semanal del equipo, pueden ayudar a proyectar justicia.

– SEA INCLUYENTE: Otra estrategia es pensar incluyentemente mientras distribuye tareas, dice Dillon. "Cuando esté eligiendo un equipo, piense: ¿puedo añadir un puesto más, incluso en un rol menor?" Aliente a todos sus subordinados a alzar la voz y hablar.

– OBTENGA LA PERSPECTIVA DE ALGUIEN EXTERNO: Si está preocupado acerca de favorecer a ciertos empleados por encima de otros, Sutton sugiere pedirle a un colega de otro departamento o división que los acompañe en una de sus reuniones de equipo y le "brinde retroalimentación respecto a dónde está enfocando usted su energía y atención". También quizá quiera preguntarle su aporte sincero a uno de sus pares que regularmente trabaje con su equipo.

– ENCUENTRE ALGO QUE TENGAN EN COMÚN: Si sabe que tiene una tendencia a tener favoritos, o al menos a evitar a ciertos integrantes del grupo, porque no son sus favoritos, busque áreas de interés en común. Al cultivar conversaciones acerca de estas áreas "pasará de negativo a neutral", dice Dillon.

– SEA EMPÁTICO: Si hay una persona en su equipo a la que simplemente no soporta, Sutton dice que usted debe "hacer lo mejor que pueda para desarrollar empatía por ella". Recuerde, "la empatía no se trata de hacer sentir bien a las personas". En lugar de ello, es acerca de reconocer y apreciar los sentimientos de otros.

– ENTIENDA QUE ESTÁ BIEN DARLE MÁS ATENCIÓN OCASIONALMENTE A ALGUNOS EMPLEADOS: Hay una diferencia entre tener empleados favoritos y hacer una elección estratégica sobre dónde gastar su tiempo y esfuerzo. Dirigir su atención y energía gerencial hacia empleados que merecen el foco en ciertas situaciones es lógico y razonable.

(Rebecca Knight es una periodista independiente en Boston y académica en la Wesleyan University).