• POR JAN EMMANUEL DE NEVE Y GEORGE WARD

Ya que la mayoría de nosotros pasamos buena parte de nuestras vidas trabajando, es inevitable que el trabajo sea clave para darle forma a nuestros niveles de felicidad. En un capítulo reciente del World Happiness Report (Reporte Mundial de Felicidad) observamos más de cerca la relación entre trabajo y felicidad. Recurrimos a la Gallup World Poll, que ha estado encuestado a cientos de miles de personas en más de 150 países alrededor del mundo desde el 2006. Estos esfuerzos nos permiten investigar las formas en que los elementos de las vidas laborales de las personas impulsan su bienestar.

¿QUÉ TRABAJOS SON LOS MÁS FELICES?

Lo primero que notamos es que las personas que trabajan como obreros reportaron menores niveles de felicidad general alrededor del mundo. Las personas que se categorizan a sí mismas como directivos, ejecutivos, oficiales o trabajadores profesionales, evalúan la calidad de sus vidas justo por encima del seis sobre diez, mientras que las personas que trabajan en granjas, la pesca o el ámbito forestal evalúan sus vidas en un promedio de 4,5 sobre 10.

EL AUTOEMPLEO ES COMPLICADO

En la mayoría de las naciones desarrolladas, encontramos que estar autoempleado se asocia tanto con una mayor evaluación de vida en términos generales, como con más emociones negativas en lo cotidiano, incluyendo estrés y preocupación. Seguramente no sorprenderá a nadie que posea un negocio el que es estar auto empleado puede ser satisfactorio y estresante.

ESTAR DESEMPLEADO ES MISERABLE

Encontramos no solo que los desempleados son generalmente más infelices que quienes trabajan, sino también que la maldición del desempleo deja una cicatriz en el bienestar de la gente, incluso después de que han recuperado un trabajo.

SATISFACCIÓN LABORAL ALREDEDOR DEL MUNDO

El porcentaje de encuestados que reportaron estar “satisfechos” (en contraste a “insatisfechos”) fue mayor en países a lo largo de Norte y Suramérica, Europa, Australia y Nueva Zelanda. Como podría esperarse, encontramos que las personas en trabajos mejor pagados están más satisfechos con sus vidas y sus empleos, pero otros aspectos de los trabajos también son fuertemente predictivos de diversas mediciones de felicidad, incluyendo el equilibrio entre vida y trabajo, la variedad del empleo y el nivel de autonomía individual disfrutada por el trabajador.

SATISFACCIÓN VERSUS COMPROMISO

En contraste con los relativamente altos números de satisfacción laboral, la información sobre el compromiso pintó una imagen mucho más sombría. El número de personas que señalan estar activamente involucradas está típicamente por debajo del 20%, mientras que se encuentra alrededor del 10% en Europa occidental y es mucho menor en el este de Asia.

Quizá la satisfacción laboral pueda reducirse a sentirse conforme con el propio trabajo, pero la noción del compromiso de los empleados requiere que los individuos estén positivamente absorbidos por su trabajo y plenamente comprometidos a impulsar los intereses de la organización.

La relación entre felicidad y empleo se mueve en ambas direcciones. De hecho, la felicidad puede en sí misma ayudar a darle forma a los resultados de los mercados laborales, la productividad e incluso el desempeño las firmas. Por lo tanto, estar feliz en el trabajo no es solo un tema personal; también es un tema económico.

(Jan-Emmanuel de Neve es un profesor de economía y estrategia en la Saïd Business School, en la University of Oxford, y editor asociado del World Happiness Report. George Ward es estudiante de doctorado en el Institute for Work and Employment Research, de la Sloan School of Management en el MIT).