- POR IRENEO ACOSTA ROMERO
- PERIODISTA
El gol del empate en el último minuto del partido siempre es un premio para el que lo buscó y un castigo para el conjunto que no pudo asegurar el resultado cuando tuvo chances para hacerlo. Eso sucedió en el partido que empataron anoche en el arranque del torneo Apertura luqueños y liberteños, que terminaron con un dos a dos intenso, movido y sobre todo con buen fútbol.
El equipo local se erigió en el principal protagonista en la brega porque dominó las acciones, creó jugadas de gol, inquietó, pero al final no supo mantener la diferencia a favor. Libertad entró muy diferente a torneos anteriores. Se lo vio maniatado, con algunas dudas, en los momentos en que tuvieron el balón.
La afición luqueña, exigente siempre, gritó a todo pulmón el gol de Osmar Leguizamón que abrió el tanteador. No reaccionó el rival, con Cristian Riveros y Cardozo Lucena que intentaron hacer valer su calidad en el medio, pero con Dos Santos en la formación luqueña las cosas se hicieron más preocupantes para el charrúa Muñoz. Con Sanguinetti, preocupado por no hacer más goles, y Bobadilla, por no aprovechar las situaciones creadas, se fue el primer tiempo.
En la complementaria entró Fernando Giménez y procuró un poco más, aunque no marcó la diferencia. Hasta que llegó la acción en la que Bareiro se anticipó a su marcador e igualó con un golpe de cabeza que superó a Medina. Poco después el debutante Orsini, en su primera aparición, aumentó para el local. No sacó provecho Luqueño de las situaciones creadas y Leiva anotó el tanto del empate, que mató la ilusión auriazul de lograr el triunfo.
SIN LOS ACTOS PROTOCOLARES
En el inicio del torneo Apertura 2018, denominado "Centenario del estadio Defensores del Chaco", no hubo ceremonia dentro del campo de juego. Los luqueños tampoco prepararon nada al respecto. La Divisional había propuesto la inauguración oficial antes del partido de mañana en Sajonia, entre Nacional y Cerro Porteño, campeón del Clausura 2017.

