Pasión por el trabajo, perseverancia y la continua capacitación constituyen los factores que forman parte del secreto del éxito de la empresa familiar, hoy dirigida por Sergio Ferreira y sus hijos.

Todo comenzó en 1968 cuando don Sergio “Chacho” Ferreira y su padre Martín Ferreira, empezaron a transportar cal viva desde Vallemí hasta Asunción. En aquel entonces, en un barco traían unos 250 tambores mensuales para la distribución mayorista. Con el paso de los años la empresa fue creciendo y convirtiéndose en un referente de la venta de materiales de construcción y servicio de alquiler de máquinas para obras.

“La mayor dificultad que tuvimos en ese tiempo fue que en el norte no había movimiento comercial, es decir que el dinero no le servía a la gente, porque no había locales comerciales. De allí que si nosotros queríamos la cal, debíamos utilizar el trueque como forma de pago. Llevábamos ropa, medicamentos, útiles escolares, caña, cigarrillos, lo que pidiesen ellos”, relató entre risas Sergio Ferreira, propietario de Chacore S.A.

De aquella primera incursión ya pasaron 49 años. Hoy la firma nacional ofrece una infinidad de productos de las mejores marcas y con la más alta calidad, que van desde cemento, arena, cal, ladrillos, adoquines, varillas, hasta pisos ecológicos, entre otros tantos.

Predicar con el ejemplo. Sergio cuenta que uno de los pilares del éxito de su empresa se basa en predicar con el ejemplo. Relata que en sus inicios, su padre, don Martín Ferreira, lo acompañaba a todas las actividades que emprendía. Así también, él lo hizo con sus hijos Jazmín (38), Natalia (35) y Sergio (33), a quienes desde muy pequeños inculcó la pasión por el trabajo.

En efecto, Sergio recuerda que en vacaciones pedía a sus hijos que lo acompañasen en la empresa. Allí cada uno desempeñaba una tarea desde limpiar el baño, barrer la escalera, hasta atender a los clientes. Esto les ayudó a conocer a cabalidad cada área de la compañía y a ser autosuficientes.

Hace exactamente 2 años, un problema de salud sorprendió a su fundador, quien se vio obligado a permanecer fuera de la toma de decisiones de la empresa por un buen tiempo. Inmediatamente asumieron la posta los hijos y con ella la difícil misión de sacar adelante la empresa familiar. En esa época comenzaba el auge de las construcciones edilicias, hecho que contribuyó a que las ventas aumentaran al 100% y a que la empresa creciera exponencialmente.

“No hay nada mejor que trabajar en familia”, afirma Sergio. Y aclara que no es solo por la confianza que deposita en sus hijos, sino porque es consciente de que nadie mejor que ellos para velar por sus intereses. El fundador confiesa que solo con paciencia, comprensión y, sobre todo, con el ejemplo, es posible lograr buenos resultados. Por ejemplo, ahora estoy estudiando Ingeniería Comercial para capacitarme y seguir apoyando a mis hijos. Así también mis hijos continúan con su formación”, refirió orgulloso.

Seguir creciendo. Esta es la consigna que se trazó la familia Ferreira, que se prepara para inaugurar próximamente su nueva planta de hormigón. Esta estará estratégicamente ubicada en la ciudad de Luque y brindará nuevos puestos de trabajo a sus pobladores.

Además, Sergio revela que tienen previsto continuar innovando en materia de productos y servicios, mejorar el showroom creando un centro de experiencias del rubro ubicado en Choferes del Chaco y 25 de Mayo, aumentar las ventas, tanto en la capital como en el interior, así como reforzar la capacitación de sus colaboradores, a quienes considera su principal capital.