La filosofía empresarial de Javier Viveros (34), director de Inpaco y ex presidente de la UIP Joven, se basa en tres pilares fundamentales: Perseverancia, humildad y trabajo duro. La frase que tiene presente es:"Si trabajas sólo por dinero, nunca lo vas a lograr, pero si amas lo que estás haciendo y enfrentas los obstáculos de manera positiva, buscando soluciones, tarde o temprano alcanzarás el éxito".

Inpaco fue fundada hace 38 años por un grupo de emprendedores. "Desde pequeño iba a la fábrica para acompañar a mi padre, principalmente durante las vacaciones. Imagino que ahí nació mi amor hacia la industria", aseguró Javier

A los 19 años se convirtió en funcionario de Inpaco. Empezó como auxiliar de Contabilidad, pero más adelante, cuando los accionistas decidieron dar aire fresco a la empresa con un nuevo directorio, pasó a formar parte de este equipo de trabajo. "Nuestro mayor objetivo fue mantener intacto el legado de nuestros padres, buscando la excelencia en todo lo que hacemos", destacó Javier.

En la actualidad, Inpaco cuenta con cerca de 200 colaboradores, directos e indirectos. Además duplicó su capacidad de producción (alrededor de 400 toneladas mensuales) en los últimos años, gracias a la adquisición de nuevas tecnologías.

Desde los inicios, uno de los principales desafíos fue posicionar a Inpaco como un producto de calidad superior. Hoy, para la tercera generación, es fundamental no perder esa esencia.

En cuanto a los productos, la firma fabrica cables aislados de cobre para baja tensión, línea domiciliaria (building-wire) y cordones flexibles. Atendiendo a la demanda del mercado fue aumentando sus líneas de producción, incorporando cables telefónicos de bajada, cables de aluminio y cables de energía.

Tras invertir en infraestructura, la empresa inició su proceso de internacionalización. Hoy atienden regularmente al mercado boliviano y esperan tener ese mismo ritmo para el mercado uruguayo. "Apuntamos hacia productos de mayor valor agregado, que nos permitan ser más competitivos a nivel global, y así poder eliminar la desventaja que representa el costo logístico para poder exportar a otros países más alejados", destacó.

Por segundo año consecutivo, Javier fue electo como miembro de la Junta Ejecutiva de la UIP y desde el 2016, forma parte del directorio del Club de Ejecutivos. También está al frente de Reeduca Paraguay, sueño que inició en el 2014, con el objetivo de dotar a la educación de herramientas tecnológicas. "En tres años, revolucionamos el ecosistema tecnológico del país, formando más de 30 academias de robótica, en instituciones educativas públicas y privadas, de todos los niveles. Logramos poner a Paraguay en el mapa de mundial de robótica, ya que por tercera vez, alrededor de 50 chicos paraguayos participan del VEX Worlds, evento tecnológico donde compiten equipos de 40 países. Y en 2016, arrancamos el FestechPy, el primer festival que reúne a empresas de tecnología, startups, desarrolladores de video juegos y competencia de robótica", concluyó.