Nueva York, Estados Unidos. AFP.

La viuda del ícono del rock grunge Chris Cornell insistió ayer en que su esposo no se mató intencionalmente y sugirió que el juicio del músico, un ex adicto, podría haberse visto afectado por  medicamentos.

Cornell, una de las voces más reconocibles de la escena del grunge de Seattle, fue hallado ahorcado en su cuarto de hotel en Detroit poco después de terminar un show con su banda Soundgarden el miércoles, informaron las autoridades.

El médico forense del condado de Wayne catalogó la muerte como suicidio. Pero su viuda, Vicky Karayiannis Cornell, dijo que el cantante de 52 años no había dado ninguna muestra de querer morir.

Según la mujer, Cornell, que luchó con la depresión y el abuso de sustancias durante la mayor parte de su vida pero que permanecía sobrio desde hacía una década, había estado tomando Ativan (lorazepam), un medicamento recetado para tratar la ansiedad.

"La muerte de Chris es una pérdida que escapa a las palabras y ha dejado un vacío en mi corazón que nunca se llenará", dijo la viuda en un comunicado. "Lo que sucedió es inexplicable y tengo la esperanza de que los próximos informes médicos proporcionen más detalles. Sé que él amaba a nuestros hijos y que no les haría daño quitándose intencionalmente la vida", agregó.