Las elecciones internas de los partidos políticos se desarrollaron el domingo. Y la principal agrupación partidaria, la Asociación Nacional Republicana (ANR), más conocida como Partido Colorado, demostró su fuerza en todo el territorio nacional, con una alta participación. En Asunción, y en las principales ciudades del país, resultó ganador Honor Colorado (HC), lo que demuestra con la fuerza indudable de los números que ese sector es el que tiene mayor aceptación por la ciudadanía republicana.
Como el Partido Colorado es la más importante fuerza política del país, todo lo que suceda en su existencia tiene mucha trascendencia en los diversos niveles del territorio nacional. Tiene el mando y la conducción principal de los asuntos que interesan a todos los paraguayos, como el gobierno y la administración estatal. Debido a ello todo lo que acontezca dentro de esa agrupación tiene enorme relevancia.
Uno de los asuntos llamativos de las internas coloradas es que tuvo una alta participación de sus partidarios en las votaciones. De acuerdo con datos del Tribunal Electoral Independiente (TEI) de la ANR, el domingo votaron 1.391.748 republicanos de un padrón de 2.780.574 electores habilitados, lo que representa el 50,05 % de participación. Este porcentaje de gente que se fue a votar es uno de los más altos de los últimos años en la historia reciente de la agrupación republicana.
Como en las elecciones partidarias no existe la obligación legal de votar, el alto porcentaje de participantes se considera uno de los puntos más positivos de una jornada electoral como la señalada. En las elecciones nacionales, no partidarias, en cambio, existe la obligación de emitir el voto de acuerdo con las normas vigentes, puesto que la misma Constitución Nacional establece ese deber como parte de la responsabilidad del ciudadano. Por consiguiente, las cifras de la participación colorada del domingo en una elección interna hablan del sentido de alto compromiso político de los afiliados a la agrupación del Gobierno.
La importancia numérica de esas cifras demuestra que los ciudadanos están apostando fuertemente por la democracia, sus métodos y sistemas operativos. Porque demuestra que los que van a votar se juegan por el sistema de la convivencia dentro de las reglas legales.
Un dato de gran valor es que la mayoría de los votantes prefiere apostar por Honor Colorado, la agrupación que viene encabezando la gestión republicana. Y lo hacen porque no tienen confianza en los que representan el grupo del expresidente Mario Abdo, que no ha actuado con la conducta requerida por la mayoría de los afiliados a la ANR. El pueblo tiene la suficiente sabiduría y experiencia como para saber lo que corresponde hacer para el bien de todos.
En Asunción, la ciudad más importante por su cantidad de habitantes y ser sede del Gobierno nacional, la mayor parte de los colorados votaron por el candidato de HC, Camilo Pérez, dejando de lado a Arnaldo Samaniego, exintendente de Asunción, que había perdido en 2015 las elecciones municipales con el opositor Mario Ferreiro. Es la segunda vez que Samaniego no recibe la confianza de la mayoría de la gente que concurre a las urnas.
Camilo Pérez López Moreira es un empresario muy conocido como dirigente deportivo y figura pública, que incursiona ahora en la actividad política como representante del Partido Colorado para conducir el municipio de Asunción. En el tiempo que se ha mostrado como candidato ha sabido captar la simpatía y la confianza de miles de personas que apuestan porque en el futuro la capital del país sea conducida de manera adecuada por una persona de gran capacidad. En su trayectoria de dirigente deportivo ha demostrado su capacidad de trabajo para obtener nuevos logros en la tarea que ha realizado. Debido a ello los que habitan esta ciudad están depositando en él sus esperanzas. Cuando la mayoría del pueblo demuestra su preferencia, es porque la persona elegida tiene actitudes que generan confianza. Y, aunque pueden darse equivocaciones, casi siempre los sectores mayoritarios tienen razón, según indica la experiencia.
En la democracia los votos mandan. Además, constituyen una seria obligación para que los elegidos actúen según los requerimientos de la ciudadanía. El país espera de las personas electas la responsabilidad de caminar con la gente en la búsqueda de mejores horizontes para todos.

