En este mes que termina vinieron al país dos delegaciones de empresarios de Taiwán para hacer más y mejo­res negocios con los paraguayos. La venida de los representantes de la nación asiá­tica forma parte de lo acordado entre las auto­ridades paraguayas y chinas en julio pasado, en ocasión de la visita del presidente Horacio Car­tes a ese país en conmemoración de los 60 años de las relaciones diplomáticas entre Paraguay y la República de China-Taiwán.

La primera comitiva estuvo aquí realizando un programa organizado por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) y la siguiente delegación llegó en la segunda semana del mes para visitar Asunción y Ciudad del Este a fin de contactar con empresarios y ver posibilidades de inver­siones y negocios en varios renglones, como la industria plástica, textil, alimentos. Una y otra comitiva exploraron los potenciales nichos de negocios a fin de intensificar nuevas áreas en las relaciones comerciales e inversiones.

Para entender el propósito y los alcances de la misión taiwanesa de dos tandas, hay que recordar algunos aspectos del acuerdo firmado entre ambos gobiernos el 12 de julio pasado en Taipei, la capital taiwanesa. En la ocasión, entre otros puntos de interés diplomático y político, se estableció aumentar el cupo de exportación de carne paraguaya de 3.552 tone­ladas a 10.406 toneladas, que permitirá factu­rar casi tres veces más a los compradores de ese país.

También se acordó que productos paragua­yos de 54 posiciones arancelarias ingresen a dicho país con arancel del 0%, que comprenden carne bovina congelada, leche en polvo, jugos y concentrados de naranja y pomelo, almidón de mandioca, pisos de parquet y otros artículos.

Entre los asuntos convenidos está también la promoción de inversiones chinas en Paraguay y la cooperación y desarrollo de pequeñas y medianas empresas.

El aprovechamiento de las posibilidades de intercambio y la experiencia económica de la nación que forjó su desarrollo después de la Segunda Guerra Mundial serían altamente ven­tajosos para el Paraguay. Taiwán puede ense­ñarnos mucho en la materia, ya que ha pasado con éxito de una economía agraria a una eco­nomía industrializada. De ser una economía de bajo valor, de mano de obra intensiva, ha migrado a un modelo de manufactura de alta tecnología con protagonismo de la informática y elementos de gran cotización.

El crecimiento económico promedio de más del 8% durante los últimos decenios le ha permitido que el ingreso per cápita aumentase a un nivel de 22.000 dólares (2015), ubicándose cómoda­mente en la lista de países desarrollados.

De cara a los acuerdos de julio, lo primero que correspondería es lograr un fuerte incremento comercial entre ambas naciones, sobre todo para que le vendamos más productos. El inter­cambio entre ambos países es todavía discreto. Según un boletín de la embajada de Taipei en nuestro país, en el 2016 el valor total de nues­tras transacciones comerciales, exportaciones más importaciones, no llegaba a 50 millones de dólares.

A la visita de los empresarios de Taiwán le debe­ría seguir el desembarque de las inversiones de las empresas chinas al Paraguay en campos que incluso permitan el intercambio con el Merco­sur para que los taiwaneses penetren también a ese importante mercado regional a través de la participación paraguaya.

Aunque en los últimos años el intercambio comercial entre ambos mercados ha registrado un importante avance, para dos países con gran amistad como Paraguay y Taiwán el volumen es altamente mejorable.

Taiwán es desde hace 60 años amigo de Para­guay y a ambas naciones les unen fuertes lazos políticos y de aprecio. A lo largo de estas seis décadas ha dado innumerables muestras de soli­daridad ayudando al Paraguay en incontables proyectos que costaron millones de dólares.

Parece llegado el momento en que la República de China-Taiwán sea uno de los más importan­tes socios para hacer negocios con el Paraguay, mediante el esfuerzo del sector privado y la ini­ciativa de ambos gobiernos.

A juzgar por los números que se están dando en lo que va del año, ese parece ser el camino que hemos comenzado a andar últimamente. En lo que va del 2017 Paraguay ha aumentado fuerte­mente sus exportaciones al país amigo y el inte­rés demostrado por los empresarios taiwane­ses hace pensar que más pronto de lo imaginado podría crecer la inversión de capitales chinos aquí para hacer más operaciones económicas en que salgan ganando tanto los chinos como los paraguayos.