La cantidad de dinero proveniente del exterior para inversiones diversas que ingresó y se quedó en el Paraguay el año pasado tuvo un aumento impor­tante, ya que subió 4,8% sobre el nivel de divisas que entraron y se quedaron en el país en el 2015. El Banco Central del Paraguay dio a conocer la información la semana pasada, señalando que el flujo neto de capital extranjero ascendió a 320 millones de dólares, dinero que se canalizó a las más diversas áreas de la actividad econó­mica del país.

La mayoría de las naciones en desarrollo del mundo ansía que las inversiones del exterior ingresen y se afinquen en su tierra porque sig­nifican un aporte irreemplazable para el pro­greso. Y que los recursos que entran al país sean superiores a los que salen, con lo que el saldo neto se vuelve positivo. Como ocurre con el presupuesto de una persona, donde es impor­tante que el dinero que recibe sea superior a la cantidad que gasta, para que quede un sobrante a favor, que podría llamarse ahorro. Y si ese dinero se convierte en inversión, tanto mejor.

Eso es lo que ha ocurrido, de acuerdo con las cifras señaladas por el BCP, pues en el 2016 entró mucho más dinero en Paraguay que el que salió, lo cual constituye una buenísima noti­cia para todos. Porque ese 4,8% más de inver­sión tiene su efecto multiplicador en todas las áreas de la economía y en la vida de la gente, con sus consecuencias para más producción y más empleo para mayor cantidad de personas que vivimos en el país.

El ingreso total de divisas en el 2016 a nuestro país fue de 1.488 millones de dólares, en tanto que salieron por diversos conceptos 1.168 millo­nes de dólares, con lo que el dinero que se quedó aquí asciende a 320,3 millones de dólares.

El BCP refiere que esa plata se invirtió princi­palmente en la elaboración de aceites, que reci­bió un flujo neto de 139,9 millones de dólares, seguido por el sector de las comunicaciones por valor de 76 millones de la misma moneda. Esta­dos Unidos es el principal origen de las inver­siones apuntadas, pues el 20% del total provino de ese país; seguido de Brasil, de donde entró el 14%; así como España y Argentina, que partici­paron con el 10% cada uno.

El incremento de las inversiones extranjeras directas, registrado por el BCP, habla con elocuencia de que nuestro país está siendo considerado un destino importante por los inversionistas de otros puntos de la región y del mundo debido al buen clima de negocios.

Así como EEUU fue el principal origen de las inversiones por el monto del dinero, Brasil es el país donde mayor cantidad de empre­sas intervinieron, pues son 77 las compañías brasileñas que decidieron enviar sus divisas aquí, seguido de EEUU con 29 empresas. Las cifras están hablando de que en los últimos años el Paraguay se está convirtiendo en el destino preferido de las compañías brasileñas que optan por producir en Paraguay, por las ventajas comparativas, dado que la distancia física no resulta inconveniente para su mer­cado. Para una empresa de San Pablo es más cerca tener una fábrica en Paraguay que ins­talarla en el nordeste de ese país, como Bahía de San Salvador, por ejemplo, con todos los beneficios adicionales que representa invertir en Paraguay.

El incremento de las inversiones extranjeras directas, registrado por el BCP, habla con elo­cuencia de que nuestro país está siendo consi­derado un destino importante por los inversio­nistas de otros puntos de la región y del mundo debido al buen clima de negocios. Para evaluar mejor este hecho, hay que decir que, de todos los países de Sudamérica, solo tres tuvieron aumento de inversión, en tanto que el resto registró números negativos igual que el con­junto de América Latina y el Caribe.

Esta realidad se debe además a la tarea enca­rada por el Gobierno Nacional, que ha realizado un fuerte trabajo en el exterior para atraer las inversiones presentando las bondades del Para­guay, que paulatinamente se está reflejando en la aceptación de cada vez más inversionistas foráneos. Basta observar la atención que está prestando la prensa especializada de varios paí­ses a este fenómeno para dimensionar mejor esta novedad y así poder apreciarla.

Es reconfortante comprobar esta nueva situa­ción, pues significa que estamos yendo por buen camino, a fin de seguir transitando por la misma senda con más fuerza y entusiasmo.