La imprenta del grupo empresarial de Abc Color es la que imprime las cajetillas de cigarrillos de Tabacalera del Este, por tanto es pieza fundamental en la fabricación de cigarrillos que con frecuencia denuncia.

La investigación que publica desde hoy nuestro diario demuestra que la imprenta del Grupo Abc Color es responsable de la impresión de miles de cajetillas –diariamente desde hace muchos años– para Tabacalera del Este. Es el mayor escándalo de incoherencia que se recuerde en el periodismo paraguayo en mucho tiempo.

En todos estos años, el "empresario" Aldo Zuccolillo se asoció con varios de sus periodistas para "apretar" con espectaculares investigaciones sobre la fabricación de cigarrillos en la tabacalera mencionada para lograr al mismo tiempo multimillonarios contratos, de decenas de millones de dólares que hoy desvergonzadamente se exhiben en las facturas que publica nuestro diario.

El modus operandi de Abc Color en todos estos años es muy fácil de describir: generaba un mafioso procedimiento de "apriete" mediante notas refritadas que tuvieran que ver con la fabricación de cigarrillos en la empresa Tabacalera del Este, conectaba esta fabricación con episodios de decomiso y luego unía todo esto con intrigas internacionales sobre Cartes y sus empresas.

Mientras esa tarea la realizaban sus periodistas de confianza, Aldo Zuccolillo ordenaba a sus ejecutivos de la imprenta Mercurio del mismo grupo de Abc Color que contraten y aumenten el próspero negocio de producir las cajetillas para la Tabacalera del Este.

Al fabricar las cajetillas de las marcas de Tabesa, la imprenta del grupo de Abc Color es la pieza fundamental de esta industria. Y esto lo sabían Aldo Zuccolillo y sus periodistas porque es una relación comercial entre Tabacalera del Este y la imprenta vinculada a Abc, que tiene años de vigencia y dura hasta la fecha de hoy.

Mediante este modus operandi que involucra a Zuccolillo, Abc Color y su anillo de periodistas, tal empresa logró embolsarse decenas de millones de dólares en todos estos años, según consigna la serie de notas que hoy empieza a publicarse.

Por ello es pornográficamente incoherente ver las denuncias de este diario exhibiendo las fotos de las cajas de cigarrillos que ellos mismos fabrican.

En la investigación que empieza a publicarse hoy se verá cómo el incremento de las "investigaciones" críticas del diario coincide con los tiempos de alguna baja en la facturación de la imprenta del grupo de Abc Color con la Tabacalera. Esto significa que las órdenes de apretar con una "investigación" se relacionaban con la necesidad de lograr una mayor facturación y no precisamente se pueden adjudicar a un altruista fin periodístico.

Esta revelación que hoy hacemos es francamente escandalosa y es una afrenta para quienes creen en un periodismo serio y coherente. Para muchos, probablemente será una enorme sorpresa comprobar que el diario que denuncia "el contrabando de cigarrillos" es el mismo que produce las cajetillas para la empresa tacabalera supuestamente involucrada en tal ilícito. Y no estamos hablando de una porción de las cajetillas sino, durante amplias porciones de tiempo, de todas las cajetillas.

Esta forma de encarar el "negocio del periodismo" de Zuccolillo ha significado la fuente de prosperidad para sus diversas empresas y actores asociados, los que increíblemente tratan de vender hasta hoy cierta imagen de honestidad en tanto en realidad son operadores de un fraude escandaloso a la honestidad periodística.

Este fraude a la honestidad periodística revela que el país está preso de los intereses comerciales de Aldo Zuccolillo y su banda de operadores periodísticos, lo cual no mancha la honestidad y el buen nombre de decenas de periodistas que –desde tal diario– se esfuerzan día a día para producir un periodismo honesto.