Bajo los efectos de sustancias alucinógenas, Miguel Ángel Guerrero Servín (23) ultimó a su madre Isabel Servín (58) de varias puñaladas. Sucedió ayer durante las primeras horas de la mañana en el barrio Reducto de San Lorenzo. La fiscal Ana Girala confirmó la imputación por homicidio doloso con el agravante por tratarse de su propia madre, motivo por el que pidió 30 años de cárcel para el joven. Girala solicitó, además, prisión preventiva.

El Ministerio Público presentó la acusación contra Miguel Guerrero por la supuesta comisión de hecho punible contra la vida de su progenitora y aguarda la disposición del juzgado.

Según relatos de testigos, Isabel ya venía discutiendo con su hijo porque este le requería dinero para comprar crack. Ese día ella se lo negó y fue a la despensa. Al regresar, su hijo la esperaba con un cuchillo de mesa en la mano con el que le propinó varias heridas punzantes, que luego le provocaron la muerte. La mujer fue trasladada inmediatamente al Hospital Regional de Calle'i, San Lorenzo, donde llegó sin signos de vida. Allí, el cuerpo de la víctima fue inspeccionado –con la presencia del Ministerio Público, los intervinientes de la Comisaría 31ª y un médico forense– y se constató la causa de la muerte.

El joven cuenta con un largo historial de incidentes con sus familiares, según testigos. Su padre, con quien también discutía mucho, falleció el año pasado por un problema cardíaco.

Tras el arresto, Guerrero Servín, quien seguía con los efectos de drogas, aseguró que no se arrepentía de haber matado a su madre porque dos demonios se lo pedían constantemente y que ahora se liberó, dijo.

El joven, con aparentes inclinaciones satánicas, habría robado cruces de un cementerio y desde entonces, supuestamente, es perseguido por demonios que le exigían que cometiera asesinatos.

Según uno de sus hermanos, Miguel Ángel era el hijo más mimado de su madre y que en cuanto se le pasen los efectos deseará quitarse la vida.