Ya hemos sobrevivido a algunos "fin del mundo". Primero fue el año 2000 y nada pasó, luego el 2012 y tampoco pasó absolutamente nada. ¿Será octubre del 2017 la fecha en que nuestro mundo finalmente acabe? Bueno, no seamos tan extremistas.

Lo que sucede es que los científicos identificaron un asteroide que de continuar su trayectoria esperada impactaría la Tierra exactamente el 12 de octubre del año 2017. Pero bueno, veamos más exactamente de qué tipo de asteroide se trata, qué impacto podría causar y cómo se podría evitar el impacto.

Lo primero que debemos advertir de la fecha estimada del impacto es que, casualmente, coincide con el aniversario de la llegada de Colón a América, y es cuando se conmemora el Día de la Raza. Pero dejando la "casualidad" aparte veamos cómo es posible este tipo de predicciones.

Aunque no se sabe demasiado acerca de las características físicas del asteroide, se estima que mide entre 20 y 40 metros. Y, solo para tener una idea, el meteoro que cayó en Rusia en el 2013 y que lastimó a 1.500 personas y dañó 7.000 edificios medía unos 20 metros.

Este dato ya es suficiente para afirmar que de ninguna manera el impacto de este asteroide puede causar nada ni siquiera parecido al fin del mundo. Simplemente podría causar muchos daños en alguna ciudad importante, o bien caer en medio del océano y tan solo afectar algunas islas.

El asteroide fue descubierto en octubre de 2012 y en su momento se estimó que estaba a unas 0.247 LD (distancia lunar) lo que equivale a 94,800 km, bastante cerca, ¿no?. Pero aquí viene lo más interesante: la posibilidad de que el asteroide impacte con la Tierra es de tan solo 0.00055%.

¿Tanta prensa para un 0.00055%? Bueno, lo que sucede es que dada la inmensa cantidad de asteroides circundantes dentro y fuera del Sistema Solar, ese porcentaje no resulta tan bajo. Aún así, algunos científicos sostienen de que las posibilidades son aún menores.

En cualquier caso, el daño causado por un asteroide de este tipo podría ser devastador, dependiendo de dónde impacte exactamente, mas no causaría la destrucción de ciudades enteras y, mucho menos, el fin del mundo. Podemos estar tranquilos, el mundo no acabará en octubre de 2017… quizás suceda antes.