Ni los senadores colorados ni los de la oposición lograron todavía concretar la mayoría de 23 votos, para rechazar o en su efecto dejar vigente el veto del Poder Ejecutivo sobre el proyecto de ley que establece el subsidio de la millonaria deuda campesina. Existe actualmente la duda sobre la postura que finalmente tomarán los senadores Ramón Gómez Verlangieri, Julio César Velázquez y Carlos Amarilla, quienes de este modo, son los que desequilibrarían con sus votos la disputa hacia uno u otro lado.

Desde la bancada del Frente Guasu, Hugo Richer confirmó que hasta el momento, son 22 senadores que están firmes por el rechazo del veto. Indicó que los números son muy variables, y "puede subir o bajar", pero que la base es la que señala. Además, señaló que hay un lobby muy importante, tanto de los que están a favor como en contra del rechazo.

Con respecto al senador colorado disidente, Julio César Velazquez, Richer dijo que considera que es uno de los que votará por el rechazo. Mientras que el líder de la bancada oficialista del Partido Colorado, Juan Darío Monges, dejó entrever que su colega y correligionario está conversando con ellos, y estaría dispuesto a aceptar el veto del Ejecutivo.

En cuanto a los legisladores liberales, cabe recordar que ninguno de los dos se habían presentado en la sesión ordinaria del jueves 10 de agosto, que finalmente fue levantada por falta de votos. Gómez Verlangieri presentó un justificativo por problemas de salud, pero sus colegas de bancada del sector llanista, con quien tiene mayor afinidad, no están seguros de cuál sea su postura finalmente.

Respecto al senador Amarilla, que es más afin del sector efraínista, la líder de la bancada B del PLRA, Emilia Alfaro, indicó que aún no había conversado con él para saber si acompaña o no el rechazo, como los demás miembros de bancada.

No obstante, está prevista para este lunes 14 de agosto la convocatoria a extraordinaria, para las 09:00, a fin de dar entrada oficial al mensaje del Ejecutivo que objeta totalmente el subsidio de la deuda campesina. A partir de ahí, se verá si se cuenta con la predisposición política para convocar en forma inmediata a una segunda extraordinaria para de una vez finiquitar el conflictivo tema.