Los desarrollos tecnológicos o “startups”, utilizados actualmente de manera constante en el mundo empresarial, se relacionan con empresas emergentes que tienen una fuerte relación laboral con la tecnología, son todos aquellos negocios con ideas innovadoras, que sobresalen en el mercado apoyados por las nuevas tecnologías, es un segmento que en los últimos años ha ganado protagonismo a nivel local, cosa que hace unos 6 años atrás no ocurría; impulsados principalmente por el Gobierno, por intermedio de la Secretaría Nacional de Tecnologías de la Información y Comunicación (Senatics), además de algunas entidades privadas que hoy en día fortalecen este crecimiento por intermedio de competencias y eventos de carácter nacional.

La industria de startups en Paraguay se encuentra en pleno desarrollo, en pleno crecimiento, cada año se suman más emprendimientos al ecosistema. Esto se debe en gran medida al aumento del índice de personas con acceso a internet de forma diaria, esto es un gran paso, ya que permite a las personas además de estar conectadas, realizar gestiones e incluso demandar servicios/productos mediante la red, además de las implementaciones como el 4G y la fibra óptica que son garantías de una buena velocidad de internet, y son indicadores de que vamos por un buen camino”, indicó, Esteban Torres, CEO de Fiweex, startup local que opera Paraguay y Chile.

Si bien no se cuenta con una organización o gremio que agrupe a este tipo de empresas para contar con datos precisos, se estima que actualmente se cuenta con cerca de 400 desarrollos tecnológicos nacionales registrados, de los cuales alrededor del 40% se encuentra operando y activo, mientras que el 60% restante, no se pudo mantener en el mercado, principalmente por el costo que representa operar.

El Estado no tiene porqué ayudar al emprendedor a realizar su proyecto o llevar a cabo su idea, pero sí está obligado a generar un entorno en el cual el emprendedor se sienta seguro. Por ejemplo en Chile existe un programa denominado Startups Chile donde el gobierno destina unos US$ 50 mil a 100 startups al año”, mencionó Torres.

Agregó que lanzar una startups realmente no es difícil, lo difícil está en hacerla crecer y que el mercado esté dispuesto a aceptarla, o más difícil aún, que esté dispuesto a pagar por ella.

Las startups deben enfocarse en tres cosas, mejorar el producto, en crecer con clientes/usuarios y en generar dinero. Todo lo demás es secundario. Lo citado funciona como un círculo, donde si tienes un buen producto, tendrás clientes/usuarios, y si cuentas con estos clientes/usuarios eventualmente generarás dinero”, enfatizó.

Diego Morales, desarrollador tecnológico local, sostuvo que el problema con el que tropiezan estos innovadores es la falta de inversionistas ángeles o de riesgo nacionales para este tipo de proyectos, teniendo en cuenta que para iniciar un desarrollo tecnológico de este tipo, como mínimo se debe contar con un capital que oscila entre los US$ 5.000 a US$ 6.000.
Por su parte, Fernando Espínola, coordinador de varios eventos del sector como por ejemplo el Startup Weekend Trinacional, expresó que todavía hay mucho por trabajar dentro del sector, como por ejemplo invitando a los inversionistas a talleres explicando que son los negocios tecnológicos y de qué manera invertir en ellos, no solo dinero, sino lo más importante para un emprendedor tecnológico, invertir tiempo para formarlos. Juntar a un empresario de éxito con un emprendedor que está comenzando, pero prometedor en un trabajo de Coaching.
Al ser consultado sobre la rentabilidad para los emprendedores, recalcó que “es difícil determinar la rentabilidad en etapas tempranas de un negocio. Generalmente, los emprendedores se ponen como un desafío implementar sus ideas, no piensan si será rentable o no, ni siquiera que pueden vivir de eso, al inicio. Esto también es un desafío para nosotros los formadores, ya que debemos mostrarles que llevar a cabo una idea de negocios, conlleva una gran responsabilidad con clientes”, aseveró.
Destacó que desde el 2013 viene creciendo de manera sostenida el sector, con eventos y concursos cada vez más interesantes, ya sea desde Senatics, Conacyt y otras instituciones del Estado. También existen concursos del sector privado como Tigo Conecta y otros, que logran inspirar, estimular y hacer que las personas se animen a desarrollar sus ideas de negocios. “Además se han creado espacios de trabajo compartidos junto con aceleradoras de negocios, que constantemente estimulan el desarrollo emprendedor”, reiteró Espínola.