• POR DANIEL ARÉVALOS
  • PERIODISTA

La mala racha parece interminable para estos equipos que prolongan su sequía de no ganar en el torneo. Tanto Trinidense como Sol de América, nuevamente quedaron en el intento al empatar sin goles el compromiso en un discreto juego.

El cuadro danzarín ligeramente mejor en la primera etapa, con algunas llegadas, pero la falta de efectividad impidió llegar a la conquista del gol.

Trinidense mejoró en la complementaria, pero quizás la ansiedad o el nerviosismo jugaron en contra de los jugadores que fallaron en la puntada final.

El partido estuvo muy cortado, mucha marca en el mediocampo y pocas situaciones frente a los arcos.

Trinidense pone mucha actitud, pero es un equipo muy limitado, no tiene un conductor, Esteban Ramírez, quien pudo tomar esa responsabilidad se lesionó temprano y fue cambiado. Arriba tampoco tiene un punta que desequilibra, recién cuando ingresó Teixeira ganaron pelotas por arriba y generó un poco más de jugada en ataque.

Los minutos finales presionó bastante, pero no cerró la jugada y de nuevo quedó con las ganas.

Sol de América ya arrastra 10 partidos sin ganar y no muestra un repunte, al contrario, la mala racha ya se vuelve preocupante no solo para el cuerpo técnico sino también a los directivos.

El castigo es para los dos equipos que siguen frenados. No obstante, Trinidense no pierde la fe de mantenerse en la categoría, pero se le va terminando la chance. Sol de América carece de una identidad futbolística, que obliga al entrenador realizar varios cambios en cada partido buscando encontrar el repunte que hasta el momento no llega.