• Por Milia Gayoso-Manzur
  • milia.gayoso@gruponacion.com.py

Se le escucha de excelente humor desde el otro lado del Atlántico. Son las siete y media de la tarde en Málaga (España); gentil y ameno, Julio Iglesias llama personalmente para conversar sobre su último trabajo "México & Amigos", donde canta a dúo con renombrados artistas como Juan Luis Guerra, Diego Torres, Joaquín Sabina, Thalía, Plácido Domingo, Eros Ramazzoti. Pablo Alborán, Omara Portuondo, Andrés Calamaro, Mario Dom y Sin Bandera..

Tararea “Candilejas”, cuando le cuento que fue lo primero que escuché de su vastísima discografía, a los nueve años, en Buenos Aires (Argentina).
– ¿Cómo estás, Julio?
– Bien, perfecto, feliz de hablar con Paraguay. Estoy de vacaciones, pero he decidido en estos dos meses hacer entrevistas con todo el mundo de Latinoamérica. ¿Por qué? Primero, porque no es tan fácil para mi hacer entrevistas ya, porque ya he hecho tantas… Sin embargo, como tenía vacaciones, le he dicho a mis gentes que me vieran entrevistas con toda Latinoamérica, así les doy las gracias, las gracias a toda la gente, por estos casi cincuenta años que me llevan aguantando. Estoy bien. Ni tan malas, de la cintura para arriba tengo 27 años y de la cintura para abajo 450.
– Es que algunos hombres son como el buen vino, mejoran con los años.
– Yo me encuentro bien, el problema es que no hay quien me beba, chiquita.
– Estás en plena promoción de tu último disco…
– Es el primer álbum de duetos que hago, una álbum que me gusta mucho, me gusta cuando entran las voces de mis compañeros, artistas grandísimos. Cuando entran sus voces me emociona. Cuando escucho mi voz, me conozco, pero cuando escucho sus voces me emociono, es como tener hijos nuevos. De repente once hijos nuevos.
Suenan varios temas acá en la radio, como “Jurame” de Juan Luis Guerra, “Ella”, con Sin Bandera, entre otras. Hay composiciones muy buenas, se complementan muy bien tu voz con otras voces.
– La ventaja que tiene este disco para mi, es que los artistas que están cantando son una maravilla, chiquita. Cantar con Plácido Domingo, Joaquín Sabina, Juan Luis Guerra, Diego Torres, Pablo Alborán, Thalía… Son gente maravillosa y da gusto cantar con ellos porque cantan de maravilla.
– ¿Te dio mucho trabajo grabar el disco? ¿Cómo hicieron, tuviste que viajar mucho?
– En realidad ellos grabaron sus partes en sus países, en sus estudios, tu sabes que hoy en día los artistas tenemos nuestros estudios. Es más fácil ahora, nos facilitaron mucho. Ya no es una pena como antes, que tenías que irte a los estudios de grabación por todo el mundo. Ahora no, graban en sus casas, nos llamamos por teléfono y nos contamos como va. Primero les he pedido permiso para ver si querían participar en este álbum y han sido muy generosos, nadie me ha dicho que no.
Es que cómo van a decirte que no.
– Mi mujer me dice que no todos los días.

– No creo, tenés un montón de hijos. Con Miranda ( Rijnsburger), cuantos tenés, cinco?

– Cinco.
– ¡Por favor!, no tenían televisor?
– Lo que pasa es que yo, en aquella época hablaba por teléfono con mi mujer y ella quedaba embarazada.
– Luego, tres con Isabel (Preysler).
– Tres con mi primera mujer, Isabel
– Chabeli ya está casada?
– Isabel ya está casada, se ha casado, una, dos, tres veces, creo que va por la cuarta.
– Y Julio, todavía no, verdad?
– Ah, no. Estás hablando de mi hija. Si mi hija ya está casada.
Julio También. Enrique no, pero lleva trece, catorce años con su novia (Anna Kournikova).
¿UN DUO CON ENRIQUE?
– ¿No pensaste grabar con Enrique?
– Enrique tiene su vida. Es muy complicado decir a un hijo tuyo: oye hijo mío, ¿quieres grabar una canción conmigo?, porque le pones en un aprieto, tiene que decirte que si, aunque a lo mejor no le apetezca ese tipo de música. Es muy complicado. Yo ese respeto lo tengo claro. Si algún día él me dice vamos a cantar, yo estoy dispuesto a cantar lo que diga él. Yo no le quiero imponer nada, dejo a Enrique libre de hacer lo que quiere.
– Sería buenísimo escucharlos juntos. Son dos generaciones de artistas, sería muy lindo. Vamos a tirar la idea a nivel internacional.
– Quizás si La Nación dice: vamos a poner la idea de que Julio cante con Enrique…
¿Tu sabes cuantas veces he cantado en Asunción? Yo en ese estadio, al borde del río. ¡Como me han picado los mosquitos allí!. Cuántos mosquitos me he comido en cada concierto! (ríe).
– Tenés que ponerte repelente. ¿Cuando volvés a Paraguay?
– No se, el próximo concierto es en Rusia, antes de ayer canté en Italia, y después voy a dejar un plazo de un mes para ver lo que viene. El año que viene, en el 2018 voy a cantar en el mundo entero, voy a hacer como 70, 77 conciertos en sitios grandes. Entonces voy a ver, si voy a cantar esos conciertos grandes, tengo que cantar en ese estadio de Paraguay, en Asunción para que vengan los hijos o los tataranietos de esos mosquitos que me comían, en aquella época durísima de tu país. Yo adoro Paraguay.
Conozco bien tu país, conozco bien Paraguay. De hecho he cantado mucho “Amanota de quebranto” (Paloma blanca), Ypacaraí (Recuerdo de Ypacaraí) y el Pájaro chogu’i.
Estuviste con Pedro Vargas, creo que en el 81
– ¿En el 81? Si, estuve con Pedro Vargas. Yo he cantado mucho en Paraguay, siete, ocho veces… Tenías tres o cuatro años cuando fui por primera vez.
– ¿Cuanto tenías?
– No, tú tenías cuatro años cuando canté por primera vez en Paraguay.
– ¡¡Ah, yo!! Si, y vivía en el Chaco, yo soy del Chaco, del otro lado del río.
– Conozco el chaco, bonito. Muy árido, pero cuando llueve no se puede ir por la carretera, se inundan los bordes de las rutas.
– Seguimos teniendo ciertos problemas cuando llueve, se desbordan ríos y arroyos, se inundan las rutas, los campos… Pero algunas cosas están mejorando.
– Ya sabeis amigos del Paraguay. Siempre he dicho que Paraguay es la Suiza latinoamericana, es un país muy atractivo, tiene un clima primaveral. Es un país muy bonito. Le falta el mar, pero tiene ese río Paraguay que inunda todas las aceras, a la vera de todos los caminos que pasan.
– Si, estamos en invierno y yo estoy con una blusa sin mangas.
– ¿Cuanto hace? ¿Veinticinco grados ha de hacer en Paraguay?
– Veintiséis a esta hora de la siesta…
– ¿Qué hora es allí? ¿Las doce y media?
Es una y media. Estaba esperando que me llames para almorzar
– ¿Vas al almorzar? En Paraguay se come mucha carne, ¿verdad?
  • Si mucha carne, pero también se comen muchas verduras, muchas frutas. Hay frutas de lindos colores.
ARTISTAS GENEROSOS
– ¿Cuando volvés a Latinoamérica?
– Cuando vaya a hacer la gira mundial, programaré cuándo voy a Buenos Aires y Asunción… Trataré de hacer Lima, Quito, Guayaquil, México y Colombia.
Voy a hacer ocho o nueve conciertos.
– Quizas en algún país se te una alguno de estos artistas con los que cantaste…
– Es un poco complicado, cada uno tiene su vida allá y reunirnos es difícil. Ya ha sido muy bonito que entreguen tanta generosidad y acepten cantar en este álbum.
– Yo estuve escuchando el disco entero, por ejemplo, me gusta la versión con Juan Luis Guerra de “Júrame”, pero me gustaba tantísimo la versión con Pedro Vargas. ¿Qué diferencias encontrás con grabaciones anteriores?
– Don Pedro tenía la voz mucho más grave. Juan Luis es más… Tiene más la voz para arriba, es más bachatero. Tu sabes que cuando se cantan estos clásicos tan descomunales, dan mucho latido, porque son cantantes muy generosos, únicos. Tienen la belleza de que son voces que las conoce el mundo entero, y sobre todo conocen su estilo. Y de repente hacés escuchar una rancheras, mucho más pop, más modernas. Es lo que más me atrae de este álbum, el hecho de que hayan cantado con este tipo de arreglos.
Ahora que estás por cumplir 74 (23 de setiembre) , si tuvieras que hacer un balance de tu vida, ¿en que punto te encontrás? ¿Qué repetirías, qué no?
– Yo llamaría a mi padre y a mi madre, que en paz descansen, y les diría levantaros y haced el amor, para hacerme otra vez a mí.
– Ah muy bien!
– Para mí la vida, es que se te va escapando de los dedos y el resumen de mi vida es que yo no he dejado escapar ni un minuto, y si lo he dejado escapar, lo he recobrado de alguna manera. Es decir, siempre me he propuesto algunos imposibles, que suponen recobrar el tiempo; y desde hace unos quince años no me he dejado ningún imposible sin hacer. Por eso he recobrado el tiempo.
– ¿Qué te queda aún por cumplir?
– Ahora me queda despertarme bien, sin problemas, que no me duela el hombro, dar las gracias a la gente que me ha querido, que me quieren y que me han ayudado toda mi vida, que han hecho posible una vida de ensueño. Que es no solamente de sueños, sino de ensueño. Que es el doblaje del sueño, cuando tienes una vida de ensueño es que has cumplido muchos sueños.
Es importante en estos momentos dar las gracias a la gente que me ha ayudado.
Fuiste muy bendecido en tu vida artística. Tuviste una linda vida en lo personal y profesional.
– Cómo qué tuve! Aún me quedan 50 años por vivir. Tú sabes que tengo un acuerdo con el “tipo”. Yo le pregunto cada día cuando me despierto: ¿Eres mi amigo o mi enemigo? Y nunca me ha dicho mi enemigo, siempre es mi amigo.
– ¡Me encanta! ¿Seguís manteniendo el mismo ritmo de trabajo?
– He bajado mucho el ritmo de hacer el amor…
– Más vale, ya tenés ¡ocho hijos!
– Ya ni siquiera la llamo por teléfono a mi mujer, para que no quede embarazada. En cuanto al trabajo, ya no hago ciento veinte conciertos al año, la ventaja que tengo ahora cuando me invitan, es el esfuerzo que hace la gente por ir a verme cantar, del trabajo que tienen al convencer al marido para que la lleve a verme cantar.
Todas las cosas que que he pasado en estos últimos años son espectaculares. Yo antes me iba a cantar en un sitio sin pensar en el dinero que les costaba. Hace ya muchos años que soy consiente de que cada vez que me invitan a cantar en un sitio, hay un esfuerzo por parte de la gente, de convocarse: de ir al sitio, de coger el coche, subir los peldaños, caminar en la arena… Esas cosas han hecho que cambie mi manera de pensar y me he vuelto mucho más agradecido que nunca al público que me viene a ver.
Eso es importante porque hace entregarte con mucha satisfacción.
– Hay una cosa importante, si yo no tuviera pasión, si la pasión de mi vida hubiera disminuido, ya no cantaría más. La razón por la que canto es que no podría vivir sin cantar. No es problema de dinero, ya me han regalado todo el dinero del mundo. Lo que ha hecho posible que tengamos esta entrevista contigo hoy, y que tenga ganas de hablar con los chinos, con los japoneses, con los italianos… Es que esté siempre al borde de la pasión desmesurada. Si no pudiera ser una persona apasionada, no cantaría.
Se nota en la fuerza que le ponés a tus temas, en el cariño, te sale por los poros…
– ¿Qué es la vida, si no hay pasión? Sin la pasión se va a la mierda y tu te vas con ella.
ISABEL Y MIRANDA
– ¿Qué tal con Isabel?
– ¿Con mi ex? De maravillas. La llamó una vez cada seis años y estoy perfecto… Hablamos siempre por algunas cosas de los críos, todo bien. No tengo ningún problema con ella. Siempre estamos el uno para el otro, somos los papás, ella es la mamá de mis niños. Es una mujer muy inteligente, que entiende todo y yo entiendo todo.
¿Qué te parece que esté en pareja con Mario Vargas Llosa?
– Me parece perfecto, porque por primera vez va a leer algo (ríe). Es un matrimonio intelectual el de ellos, él escribe de maravillas yo siento mucho respeto por Vargas Llosa y mucho respeto por mi ex mujer. Soy feliz por ellos, cuanto más felices sean las gentes con la he convivido, mucho mejor para mí.
– ¿Y con Miranda?
– Miranda es mi amor, Miranda es el cielo de mi vida, es el regalo de la vida. Llevó con ella 26 años, me aguanta, me quiere, me adora; yo la amo, de todo chiquita. Ya te dije: le hago los hijos por teléfono, ¿qué más quiere?
Tenés que patentar ese sistema, normalmente no ocurre por teléfono.
– Bueno, hay que convenirlo, hay que saber el día, y ser muy constante. Mi mujer es mi vida y espero ser la vida de mi mujer.
Quiero que prepares tu venida a Paraguay, que agendes… Voy a comprar repelentes. Te espero en el aeropuerto con repelentes.
– Los mosquitos están al aire libre… Aparecen cuando se encienden las luces. Me encanta la imagen que tengo, perfecta, de mis conciertos a la orilla del río. Me acuerdo la primera vez que canto, me mira mi gente, mis productores. . Los mosquitos me entraban por la boca de veinte en veinte, parecía que me iban a picar la garganta para que deje de cantar. Me hice amigo de los mosquitos, de todos.
Tus sabes que cuando se encienden las luces, uno se olvida de todo. Cuando las luces se encienden, me olvido de los seres humanos. Es bueno que ocurra y que vengan los mosquitos, porque lo jodido es cuando vienen las sombras y empiezan a entrar a tu vida. Cuando las luces se encienden ¡es una maravilla!
– Qué lindo…
– Yo amo tanto mi carrera, que no entiendo otra manera de vivir.
– Gracias por atenderme.
Te mando un beso, y un beso a todo tu país.