Carlos Nuzman fue arrestado esta mañana en un desdoblamiento de aquella operación que lo llevó a declarar en la sede de la Policía Federal (PF) el 5 de setiembre pasado.
En el nuevo desdoblamiento de la Operación Unfair Play, la fuerza de tarea de la Lava-Jet arrestó esta mañana en su domicilio al presidente del Comité Olímpico Brasileño (COB), Carlos Arthur Nuzman, y su brazo derecho Leonardo Gryner.

Gryner se reunió en un hotel de París en el año 2009, con el empresario Arthur Soares, que es acusado de pagar millones de dólares por soborno al ex gobernador Sergio Cabral, quien actualmente se encuentra prófugo.

El "Rey Arturo", apodo de Soares, es señalado por el Ministerio Público Federal (MPF) como responsable del pago de 2 millones de dólares, como propina al senegalés Papa Massata Diack; hijo del entonces presidenta de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), Lamine Diack, quien votaría en la candidatura de Río durante la elección del Comité Olímpico Internacional (COI), el 2 de octubre 2009, en Dinamarca.

Las nuevas pruebas presentadas para la petición de prisión temporal (con una duración de cinco días renovables por cinco más) contra el presidente del COB y su brazo derecho, son: e-mails encontrados en el Comité intercambiados entre Nuzman, Gryner y Papa Diack. En uno de los mensajes, el Papa Diack escribió a Nuzman sobre Gryner:
"Estamos en viernes, 11 de diciembre de 2009, y mi banco Societé General de Senegal todavía no ha recibido ninguna transferencia SWIFT por su parte. Traté de hablar con Leonardo Gryner varias veces pero no hubo respuesta. Usted podría comprobar con él (Gryner si puede confirmar el 100% que las transferencias se realizaron a mis direcciones en Dakar o en Moscú (BSGV) en el Banque Societé General Vostok.

En otro mensaje, el Ministerio Público señala que hay indicios de que pueden haber otros delegados involucrados en la compra de votos para elegir a Río la ciudad sede de los Juegos de 2016.
Según el correo electrónico, el Papa Diack (como consultor de marketing de la IAAF y, el presidente de la empresa Pomodzi Sports Marketing) pide una vez más a Carlos Nuzman que haga las gestiones correspondientes para "resolver el problema para la satisfacción de todas las partes".

Carlos Nuzman ya había sido blanco de la Lava-Chorro en Río hace exactamente un mes, en operación que investigaba la compra de votos para la elección de Río como sede de los Juegos Olímpicos 2016.

El presidente del COB es sospechoso de intermediar la negociación con miembros africanos para la sede carioca. El Ministerio Público Federal ve "fuertes indicios" de su participación en el esquema.

Además, Nuzman rectificó que pagó todo sus impuestos sobre su renta. En la nueva declaración, incluyó valores en especie, justamente aquellos incautados en su residencia en la deflagración de la operación, así como 16 barras de oro de 1 kg cada una, depositadas en Suiza, en el valor total de aproximadamente 2 millones de dólares.

El ex jugador de voleibol con participación en los Juegos Olímpicos de 1964, Nuzman es el ex atleta que llegó más lejos en la carrera de dirigente deportivo en Brasil, y uno de los mejores ejemplos de carteles que se perpetúan en los cargos.

En 1975, fue elegido por primera vez presidente de la Confederación Brasileña de Voleibol (CBV), entidad que comandó durante dos décadas.
En 1995, alzó vuelo para asumir el Comité Olímpico Brasileño (COB), que preside desde hace 22 años, siendo reelegido cinco veces siempre con apoyo prácticamente unánime de los presidentes de las confederaciones de las modalidades olímpicas del país.

Bajo su mandato en el deporte olímpico, Brasil fue derrotado en la candidatura a ser sede de los Juegos de 2004, promovió los Juegos Panamericanos de 2007 y los Juegos Olímpicos-2016.

En los Panamericanos y en los JJOO del año pasado, Nuzman acumuló los cargos de presidente del COB y del Comité Organizador del evento, algo inusual en otras ediciones de los Juegos.

La acumulación de funciones llegó a ser impugnada por el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), que evaluó que existía un conflicto de intereses, ya que el COB recibía los fondos del comité.