Casi dos años tuvieron que pasar para que la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL) decidiera poner fin a su vínculo con la empresa que, con sobradas pruebas, estaba acusada de sobornar a los altos dirigentes sudamericanos para quedarse con los derechos de televisación de sus torneos.

Según el comunicado publicado en la web de la CONMEBOL, esta decisión se tomó “en un momento en que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha concluido la etapa de investigación, en la cual varios miembros de la Junta Directiva de Datisa se declararon culpables de haber incurrido en actos de corrupción para obtener los derechos de patrocinio y retransmisión propiedad de la CONMEBOL”.

Si bien esto ya era de público conocimiento desde hace casi dos años, cuando los propios directivos de Datisa declararon haber sobornado a los dirigentes, dando incluso detalles del esquema que utilizaban, recién ahora la CONMEBOL “cuenta con los elementos probatorios para respaldar la rescisión del mismo y corta así los vínculos con Datisa de forma definitiva”.

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Datisa S.A. tenía los derechos de transmisión de las próximas ediciones de la Copa América, es decir, 2019 y 2023, gracias a un contrato que se había firmado en 2013, año en que el paraguayo Nicolás Leoz renunció llamativamente a la presidencia para dejar en el cargo al uruguayo Eugeno Figueredo. Hoy, ambos están acusados de soborno. El primero se respalda en su longeva edad para no abandonar el país, pues tiene orden de arresto en los Estados Unidos.

Según declaró el actual presidente Alejandro Domínguez, la Confederación “lleva más de un año exigiendo a Datisa, sin condiciones y a cero costo, la devolución de los derechos de patrocinio y difusión que adquirieron por medio de actos de corrupción”.

El mismo reconoce que los directivos de Datisa “han admitido ante la justicia americana haber pagado sobornos a antiguos funcionarios de la Confederación para que Datisa obtuviera los derechos que son propiedad de la CONMEBOL”. Sin embargo, pese a las confesiones, esperó dos años para romper con los “viejos vínculos”.

Cabe recordar que Datisa S.A. es una compañía compuesta por otras tres empresas: Torneos y Competencias, propiedad de Alejandro Burzaco; Full Play, de Hugo y Mariano Hinkis; y Traffic, de José Hawilla. Todos ellos fueron acusados de corrupción en el caso FIFAgate.

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