• Por Andrew Ross Sorkin

Cuando Mark Zuckerberg fundó Facebook y fue en busca de inversores, en su primera ronda de financiamiento obtuvo un millón de dólares. Cuando Travis Kalanick buscó financiamiento para Uber, convenció a los inversores de que le apostaran hasta 1.250.000 dólares. Reed Hastings de Netflix recabó 2.200.000 dólares.

La idea de recaudación de fondos de Jeffrey Katzenberg es de una escala totalmente diferente. Katzenberg, ejecutivo de toda la vida de Hollywood y cofundador de DreamWorks Animation, está tratando de recaudar 2.000 millones de dólares para su próxima startup televisiva, cantidad que podría ser la primera ronda de financiamiento más grande de la historia de una empresa de medios digitales que, al menos hasta ahora, solo es un concepto que Katzenberg tiene en mente.

El presupuesto millonario no ha disuadido a casi ninguna empresa de tecnología ni medios –Apple, CBS, Disney, Google, Spotify y Verizon son algunos ejemplos– de reunirse con Katzenberg. Además, lo rondan varias empresas de capital privado de Wall Street. El juego de sociedad de Hollywood para saber quién va a invertir primero ya comenzó. Y él anda en busca de cheques de muchos ceros.

Katzenberg, de 66 años, está convencido de que su nuevo producto, llamado New TV, puede cambiar por completo el formato de la televisión para los dispositivos móviles. Quiere crear la versión de HBO o Netflix de la próxima generación, para teléfonos y tabletas, con contenido de formato corto, pero de calidad premium: imaginémonos una especie de "Game of Thrones" con episodios cuyo arco narrativo fuera de 10 minutos.

Quiere crear producciones grandes y caras a un costo de 100.000 dólares el minuto (en aras de la comparación, un minuto de programación con una enorme producción en YouTube podría costar 10.000 dólares). Además, quiere atraer a los máximos talentos tanto a cuadro como detrás de cámara. Esta es una de las razones por las que el financiamiento tiene que ser tan elevado: no se puede convencer a las grandes luminarias de Hollywood de hacer fragmentos de video de diez minutos salvo que se les pague lo acostumbrado.

La corazonada de Katzenberg de cómo verán la televisión en el futuro una gran cantidad de consumidores es, con toda probabilidad, buena. La cantidad de adolescentes y adultos jóvenes con la nariz pegada al teléfono para ver contenidos en video es asombrosa. En todo el mundo, un 72% de todos los videos se ven en dispositivos móviles, según Ooyala, una plataforma de video.

La cuestión es si esta idea está adelantada para su tiempo y si puede encontrar el modelo de negocios correcto para sustentar una programación tan cara.

Katzenberg es realista. "Necesitamos 2.000 millones de dólares. Es una meta muy elevada", dijo. Reconoce que todavía tiene que trabajar en los detalles financieros. Es abrumador. Necesita construir una biblioteca instantánea de contenido, y una grande.

La gente toma en serio la apuesta de Katzenberg debido a su larga historia de éxitos y su tesis provocadora sobre el modelo de televisión actual. "El diseño y la arquitectura de la narración van con el paradigma de negocios, no al revés", explicó, sugiriendo que los programas se hacen con el formato de media hora o una hora por motivos comerciales y no tienen sentido en el mundo de los dispositivos móviles y la reproducción de contenido en ellos.

También criticó toda la publicidad en los programas de las cadenas de televisión. "En realidad voy a argumentar que uno de los retos de las cadenas de televisión ha sido que ya estropearon el formato al pedirle a la gente que vea 19 minutos de tiempo publicitario de los 60 minutos que dura el programa", dijo. "Dedicamos el 32% de nuestro tiempo frente a la televisión a ver comerciales".

En cambio, Katzenberg espera crear una cadena premium que tal vez se base en una combinación de cuotas de suscripción y publicidad, como Spotify. No cree que vaya a sacar del negocio a las empresas televisivas; de hecho, necesita que se asocien con él y cree que pueden coexistir.

Sin embargo, Katzenberg no nada más quiere crear un estudio que se especialice en narrativas de formato corto; quiere crear una plataforma para ese contenido. Espera que muchas de las grandes cadenas de televisión inviertan y produzcan contenido para el servicio.

"Literalmente, estamos ante un momento de la verdad en el que vamos a crear una nueva forma, un nuevo formato, una nueva plataforma y nuevos contenidos, además de que vamos a proveer ese contenido y vamos a dejar que tomen lo que tal vez acabe por ser el valor más grande al ser propietarias de la plataforma", dijo Katzenberg en referencia a las grandes cadenas.

El año pasado, Katzenberg vendió DreamWorks Animation a Comcast en 3.800 millones de dólares. Dijo que una de las mayores revelaciones que tuvo el año pasado mientras desarrollaba la idea de su empresa, llamada WndrCo, fue que el "contenido" no era el rey.

"Todos hemos crecido con la idea de que el contenido manda", mencionó, explicando su razonamiento para tratar de crear un nuevo servicio en lugar de solo crear el contenido. "Y me di cuenta de que en realidad no lo es. El contenido es lo que hace al rey, pero no es el rey. El rey es la plataforma. HBO es el rey. Netflix es el rey. Spotify es el rey".

Cuando le mencioné a Katzenberg que tendría competidores adinerados como Apple y Facebook que están incursionando al negocio de la televisión y podrían buscar innovar el formato, no se inmutó.

"La idea de que Apple y Facebook y YouTube estén ahora llegando a Hollywood con miles de millones de dólares y de hecho quieran cambiar el negocio de la televisión en realidad está mal", dijo. "No van a hacer nada nuevo, diferente ni único. Eso solo amplia la oferta y podría ampliar los destinos a los que se puede ir, pero de hecho en algún momento esa fragmentación acabará por implosionar".

Katzenberg cree que está ofreciendo algo que dará inicio al siguiente estímulo de crecimiento en la industria. Los ejecutivos que han visto el plan de Katzenberg, entre los que se encuentran Robert A. Iger, director ejecutivo de Disney, y Leslie Moonves, de CBS, se han mostrado entusiastas ante el proyecto.

Sin embargo, también hay escépticos. Varios ejecutivos de medios señalaron los datos de Nielsen que muestran que la televisión tradicional todavía representa la mayoría de las vistas de video entre los jóvenes mayores de 18 años en Estados Unidos (el país está muy por debajo de otros países en vistas de videos desde dispositivos móviles).

Además, también está la cuestión de qué tipo de contenido quieren ver los consumidores en un teléfono. Hasta ahora, la mayoría del contenido en formato corto ha sido relativamente barato de producir, debido a la baja calidad de producción, y los consumidores han estado dispuestos a verlo. ¿Quién dice que se mueren por ver una calidad de producción del nivel de HBO? A muchos espectadores les complace ver Netflix en un dispositivo móvil y poner pausa a su programa favorito o película para continuar viéndolos más tarde.

Sin embargo, Katzenberg dice que pensarlo así es retrógrada. Siempre hay una oportunidad de crear un producto premium, dijo, y habrá "un subconjunto bastante significativo de gente que sí quiera pagar por él".

Para Katzenberg, la idea es demasiado evidente para dejarla ir. "Tienes una base instalada de un millón y medio de personas que ven videos de 45 minutos en un smartphone todos los días", dijo. "Así que aquí es donde digo: 'están tomando agua. Vamos a dárselas en una botella'".