• Por Michael Corkery

Toys "R" Us, una de las cadenas de juguete más grandes del mundo, se protegió con la ley de bancarrota, y así se volvió la víctima más reciente de las presiones que enfrentan los minoristas tradicionales.

El 18 de setiembre, la empresa presentó la solicitud del Capítulo 11 de bancarrota en el tribunal federal de Richmond, Virginia, en la cual reconoce que necesita poner al día su deuda a largo plazo: un total de más de 5.000 millones de dólares.

El minorista, que también es propietario de Babies "R" Us, ha tenido problemas para competir con Amazon y tiendas como Walmart.

Sin embargo, los apuros financieros se agravaron debido a la fuerte deuda que ha afectado a la empresa durante años. En el 2005, las firmas de capital privado Kohlberg Kravis Roberts y Bain Capital, así como la firma inmobiliaria Vornado Realty Trust, hicieron una adquisición apalancada de la empresa por cerca de 6.000 millones de dólares.

La empresa enfrentaba un pago de deuda de 400 millones de dólares próximo a realizarse en el 2018 y estaba consumiendo todo su dinero en efectivo. Contrató consultores, incluida la firma legal Kirkland & Ellis, para que le ayudaran a idear un plan.

En un comunicado del 18 de setiembre, Toys "R" Us dijo que la solicitud ayudaría a la empresa a invertir en un crecimiento a largo plazo e "impulsaría sus aspiraciones de llevar juguetes a los niños de todas partes y ser el mejor amigo de los padres".

Toys "R" Us se une a varios minoristas que se han declarado en bancarrota este año, incluidos la empresa de ropa para niños Gymboree, Payless ShoeSource y rue21, la cual vende ropa de adolescentes. Otros han cerrado miles de tiendas y han despedido a cientos de trabajadores en un intento por recortar costos y competir con el comercio electrónico.

La empresa dijo que las cerca de 1.600 tiendas de Toys "R" Us y Babies "R" Us en todo el mundo, incluidas Australia, Asia y América del Norte, continuarían funcionando "de manera habitual".