- Angelo Palacios
- Trust Family Office
Esta columna de hoy está dirigida a inversores con perfil conservador cuyo objetivo central es preservación patrimonial.
No aplica esta nota para inversores en búsquedas especulativas o que deseen tomar mayor riesgo adicional. Considero que todos estamos de acuerdo que el año 2026 seguirá siendo uno con muchas incertidumbres tanto en lo geopolítico y económico.
Para hacer esta nota, no hace falta reinventar la rueda por lo que me referiré directamente a los escritos del Sr.Browne* , quien identificó en su momento que existen básicamente 4 tipos de coyunturas económicas que pueden darse, y dentro de las 4, varios tonos de mezclas y grises para este incierto año 2026, por lo que cada tipo de inversión puede desempeñarse mejor o peor según la situación económica y monetaria que finalmente ocurra.
Así, H. Browne identificó 4 tipos de activos, “asset classes”, o inversiones que se comportaban de diferente forma y dan protección y preservación de capital según ocurran una de las cuatro coyunturas, solas o combinadas. Estas 4 coyunturas pueden darse tanto a nivel local en nuestro país, como a nivel internacional.
Aquellos lectores cuyo nivel patrimonial alcanza para el mercado local tendrán naturalmente todo el foco en productos disponibles en Paraguay y aquellos lectores cuyo nivel patrimonial puede llevarles a inversiones internacionales tienen naturalmente una mayor gama de productos para elección y diversificación.
El objetivo no es maximizar rendimientos en un solo año, sino construir estabilidad y protección patrimonial a largo plazo.
Hablemos de un primer escenario: Recesión Económica Local o Mundial. Esta situación nos recuerda a crisis bursátiles de gran magnitud como la de 2008. Un eventual nuevo evento similar, o simplemente una desaceleración en la economía de algún país en particular, supongamos en Estados Unidos, Europa u otros continentes, suele llevar a la quiebra de varias empresas.
Existen analistas que indican insistentemente que estamos cerca de una “corrección” en los mercados financieros, en otras palabras, eso quiere decir que a algunas empresas no les va ir nada bien y que sus precios pueden bajar.
Ante este escenario, la mejor forma de cubrirse es de la regla general de que el “Efectivo es el Rey”, por ello H. Browne (*) siempre recomienda tener un 20 % a 25 % en efectivo o activos bancarios o bonos del Tesoro soberanos líquidos de corto plazo y de muy buena calificación crediticia.
Veamos un segundo escenario: Un crecimiento de la economía: la economía paraguaya se muestra hoy próspera y si bien la economía mundial se muestra hoy con incertidumbres, eso no significa que determinados países o industrias se beneficien de estos conflictos geopolíticos.
Así, pese a los mismos, los mismos pueden lograr crecer su economía y por ende sus empresas serán también rentables. En esta situación, nada mejor que tener presencia en acciones o participación en empresas ubicadas en el sector correcto y en el país correcto, donde se estima naturalmente que sus precios subirán dado su mejor desempeño en resultados.
Así, para esta circunstancia, naturalmente ideal tener posiciones de al menos 25 % en acciones de empresas, lo cual puede también aumentar la participación en tu propia empresa en Paraguay, si se considera que la misma está en el sector correcto y que se beneficiará más de este crecimiento.
Si alguno de los lectores posee cuenta de inversiones en el exterior, podrá comprar Índices de Acciones de Empresas en Economías Mundiales a ser cuidadosamente seleccionadas.
En esta primera parte, pueden notar que hemos tratado dos escenarios “económicos” relativos al crecimiento o no de la economía y por ende de las empresas y viceversa. Los próximos escenarios 3.° y 4.° a ver a continuación, se refieren a fenómenos monetarios que también afectan al patrimonio de todo individuo o familia.
Habiendo dicho eso, nuestro tercer escenario trata de “Inflación de Precios”. Esta coyuntura implicaría que la moneda valdrá menos, y debemos buscar refugio en activos que protejan de la inflación. Históricamente, metales como el oro y la plata, así como los bienes raíces –tierras bien ubicadas– han sido siempre los que se benefician y hacen de refugio ante la pérdida del valor adquisitivo del papel moneda, a la cual también se la conocen como “Moneda Fiat, o Moneda de Fe”, porque es solo un papel o un registro electrónico en un banco, en otras palabras, es solamente una promesa de “fe” y de “valor” emitida por bancos centrales.
Por ello, para protegerse de esta coyuntura se debería asignar otro 20 % o 25 % del patrimonio a estos activos, para estar muy bien diversificados en estos metales y bienes raíces bien seleccionados. Este año también se ha hablado mucho sobre lo referente a criptomonedas, como refugio de valor ante la inflación.
Este activo es aún más nuevo comparando con la existencia del oro y la plata, por lo que estadísticas de muy largo plazo aún no existen, aunque ahora están fuertes en su valor y tendencias, por ello algún porcentaje de ese 25 % se podría asignar también a estas nuevas alternativas.
Y nuestro cuarto escenario es una “Deflación de Precios”. Esto es algo que no se escucha mucho, pero no por ello imposible que ocurra, una “deflación de precios” es lo contrario a una inflación, o en otras palabras, es una coyuntura en la cual los precios tienden a bajar y generalmente por falta de demanda, en otras palabras la gente deja de comprar o compra menos. Un ejemplo reciente de deflación fue la pandemia del año 2020.
En este tipo de escenario, la natural protección ha sido siempre la tenencia de un 20 % a 25 % de bonos o títulos de deuda de alta calidad de mediano a largo plazo, que ya poseen un cupón de interés asignado y que por ello actúan de cobertura, porque tienden a mantener o subir de precio en esta coyuntura.
Los bonos –de alta calidad– pueden ser adquiridos en casas de bolsa locales y los que poseen cuenta de inversiones internacionales, puede comprar bonos internacionales o fondos de bonos de buena calidad que cumplan esta función.
A diferencia de los modelos que intentan predecir qué ocurrirá con la economía, el Dr. Harry Browne propuso hace décadas una filosofía mucho más simple: aceptar con sinceridad que es difícil para un inversor aun no cien por ciento calificado, predecir consistentemente el futuro y por ello considera conveniente construir una cartera preparada para cualquier escenario económico. Lo cual no desmerita el trabajo realizado por consultoras y asesores financieros que realizan sus pronósticos utilizando muchas veces modelos matemáticos muy avanzados y muchas veces la sola intuición.
Nota importante: el presente artículo es una visión genérica al concepto de diversificación múltiple, y no implica un asesoramiento financiero personalizado a los lectores ni tampoco una recomendación a invertir.
El proceso de recomendaciones y decisión final de inversión se recomienda deba ser siempre realizada de la mano de profesionales asesores financieros registrados en la Superintendencia de Valores del Banco Central del Paraguay.
Algunos derechos reservados y precautelados por el Artículo 40 de la Ley 1328/98. Crédito del concepto para H. Browne en su documento “Inversión a prueba de fallas” (*) publicado en el año 2000. La preservación patrimonial, pase lo que pase, no se trata de encontrar la inversión perfecta, sino de construir una cartera capaz de sobrevivir y adaptarse a cualquier escenario económico y monetario. Que tengan un buen domingo.
Somos gestores financieros de patrimonios familiares
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Buen resto de jornada y saludos a todos.

