• Por Bernt Entschev
  • Fundador de The Bernt

¿En tiempo de crisis es posible recompensar los colaboradores? ¡Sí! La creatividad en las organizaciones es esencial para amagar estos momentos cuando el corte de gastos y la reducción de equipos hacen que el ambiente de trabajo sea más tenso y desafiador. También, es en la crisis que en muchas ocasiones los liderazgos observan nuevos talentos.

La crisis exige cambios en el sistema de gestión con nuevas herramientas en la manera como valorar a los colaboradores, ya que sabemos que recompensar aumenta el comprometimiento de las personas y también mejora el resultado de la organización. En épocas de estabilidad económica, la premiación ocurre por medio de bonificaciones, porcentajes variables de salarios sobre los resultados y promociones. Pero ¿cómo gratificar si las empresas están en dificultades? ¿cómo pagar la variable si las organizaciones se están encogiendo y no hay crecimiento? Y, además, ¿cómo promover si estamos reduciendo los cargos y no haciendo nuevas ofertas? Estas son algunas de las dudas de muchas empresas que quieren mantener al personal motivado y productivo.

Obviamente, debemos ser muy creativos para desarrollar estas nuevas herramientas de premiación. Una de ellas, donde el costo es menor y a la vez permite que los colaboradores sean gratificados, es el desarrollo profesional proporcionado por la organización, es decir, no involucra directamente valores, pero sí actualizaciones como un curso, por ejemplo, participar de una conferencia o una actividad fuera de la empresa.

Recompensar públicamente los empleados que merecen hace que las personas se sientan bien en las organizaciones. Puede ser durante un evento festivo con toda la dirección de la empresa.

Una de las mejores herramientas que considero es job rotation (rotación de puestos de trabajo dentro de la organización). Con esta práctica es posible que el colaborador se desarrolle internamente por medio del aprendizaje de otros sectores. Con él se puede aumentar la competencia del colaborador porque es posible comprender la empresa como un todo, y así el empleado se compromete más y también logra identificar la importancia de la actividad que produce para la organización.

Es necesario que las empresas entiendan que la meritocracia es importante y ello hace que las personas se interesen en comprometerse e involucrarse con los objetivos de la organización.

Otro cambio producido debido a la crisis son las evaluaciones de desempeño. Antes, realizadas anualmente, y ahora trimestralmente, permite que sean más ágiles e, inclusive, corregir la ruta de las organizaciones.

Así, reconocer buenos resultados públicamente, conmemorar con el equipo, elogiar, invertir en actualización y capacitación, son alternativas que pueden recompensar y mejor eficazmente el clima en las organizaciones y permitir que los colaboradores se sientan más felices y satisfechos.